sábado, 23 de julio de 2011

Verlin El Bufón N°3

En la punta de la torre más alta de la catedral, una silueta negra yacía posada sobre la torre, con la luna a su espalda, se le prenden dos ojos rojos , mientras tanto el futuro bufón todavía no podía digerir la situación, atrapado en un callejón sin salida veía como los poseídos seguían quietos como si hubiesen sido encantados por la luna.

Verlin: debo salir de aquí…

Sin embargo antes de intentar escapar ve como la silueta de la torre salta hacia el suelo desde la gran altura.

Verlin: Que mierda.

Sin rasguño alguno, la silueta yacía mirando a los poseídos, ya sin la luna a su espalda, se podía distinguir como su capa ondeaba sobre una especie de garra de metal mientras que sus ojos rojos miraban desde la cara de un licántropo gris, los poseídos al tener al alcance al licántropo se lanzan en un frenético ataque.
Verlin: Son demasiados, lo har…
Antes siquiera terminar, el lobo gris sonríe y a toda velocidad queda en frente del joven Verlin, acto seguido uno a uno los poseídos  empiezan a caer, mientras que Verlin con el corazón a punto de salirse por su boca queda congelado.

Greywolf: ¿Te comió la lengua un lobo?

De pronto el lobo gris mira hacia la catedral la cual empieza a desprender una extraña luz de su interior.

Greywolf: Ya he visto esto.

Tomando al joven corre lejos de la catedral la que desde lejos se ve como explota en mil pedazos, el lobo gris algo inquieto dice.

Greywolf: Quédate aquí para que no me estorbes.

Pero antes de ir a la zona de la explosión escucha decir. “Miren lo que tenemos aquí”

Verlin y Greywolf ven hacia el techo de una casa en la cual había un encapuchado de negro mirándolos.

Con odio el lobo de la garra de metal dice.

Greywolf: Baelus… uno de los magos de pesadilla.

Ahora.

Después de acabar con los tres licántropos ferales, el reptil se apoya en un árbol, exhausto escucha a alguien aplaudir desde unos escombros, un bufón con su gracioso caminar aplaudía mientras se acercaba al hombre lagarto.

Verlin: Bravo, eso sí que fue impresionante.

El lagarto con un poco agradable voz dice.

Lagarto: ¿Quién demonios eres?

Verlin: Hahaha, tan claro como el agua, soy un bufón caminando por un extraño lugar.

Mirando de reojo a su lanza le dice al bufón.

Lagarto: No me digas.

Pero antes de intentar moverse hacia su lanza el bufón dice.

Verlin: No haría eso si fuera tu.
(Con una sínica sonrisa)

Lagarto: ¿Que quieres?

Verlin: Hahaha, haber como lo podría explicar, digamos que tu rol en esta historia se acabo… Draker.

Algo sorprendido el lagarto dice.

Draker: Deduzco que debes de ser el que soltó a esos lobos ferales.

Verlin: Hahaha, no, pero no me conviene que sepan de donde vienen, así que lo lamento pero tu jefe Raze nunca recibirá tu informe.

Mientras decía eso, sacaba con una de sus manos una daga que tenia oculta en su espalda.

Verlin: Y eso…

Lanzándole la daga hacia la cara, Draker apenas la esquiva dándole tiempo para contra atacar, el bufón con una sonrisa estúpida recibe un golpe en seco lanzándolo hacia el suelo, quedando al parecer inconsciente.

Draker: Claro que tu no los soltaste… debilucho.

El lagarto intuyendo que tal vez el bufón no estaría solo, corriendo a través del bosque inicia su regreso hacia Bronze Hand.

Mientras que el bufón yacía en el piso, este cierra su puño.

Pasado.

El encapuchado negro le responde al lobo gris.

Baelus: Todavía me recuerdas… maldito traidor.

Greywolf: ¡Oh¡ no sabía que tenían sentimientos.

Baelus: Dime ¿Qué has hecho con Arter?

Greywolf: ¿Arter? Ese hijo de puta obtuvo su merecido, pero sabes, dentro de un rato podrás saludarlo de mi parte.

Al terminar de decir eso ataca al mago de pesadilla con un Arrase (Técnica de espada de alta velocidad) pero antes de recibir el espadazo, este desaparece.

Greywolf: Una ilusión…

De sorpresa desde un costado, Greywolf recibe una bola de oscuridad la cual lo lanza al borde del techo, algo adolorido ve como el encapuchado negro aparece desde el otro lado.

Baelus: ¿Dolió? Eso no será nada comparado con lo que te hare.

Greywolf intentando moverse se da cuenta que no puede hacer movimiento alguno.

Greywolf: No responde mi cuerpo.

El joven Verlin ve como desde las mangas del encapuchado salen una docena de hilos negros los cuales inmovilizan al lobo de la garra de la metal, al estar frente al lobo gris, este pone sus manos sobre la cabeza de Greywolf, provocando que gritara.

Verlin: Suéltalo bastardo.

Baelus: No te preocupes por él, pronto será uno de mis esclavos.

Una gran cantidad de humo negro empezó a salir del encapuchado hacia Greywolf, el futuro bufón a toda velocidad corre hacia la zona de la explosión en busca de ayuda, al llegar ve como el minotauro yacía inconsciente mientras que Goldenwolf y Dargus luchaban entre sí.

Dargus: Siempre eh querido matarte maldito santurrón.

Goldenwolf: No eres tú, lucha contra eso.

Dargus: ¿Luchar? Hahaha me siento mejor que nunca.

De repente Dargus usa ¡Prisión Helada! El lobo dorado poco a poco empieza a congelarse hasta quedar encerrado en un cubo de hielo.

Dargus: Ahora el golpe de gracia.

Empuñando su espada corre hacia el congelado Goldenwolf, pero antes recibe un piedrazo de Verlin, dando vuelta Dargus lo mira enfurecido.

Dargus: Como te atreves…

Verlin: Mierda.

El poseído Dargus corre hacia Verlin pero antes de asestarle un golpe letal, se escucha como se quiebra el cubo de hielo.

Dargus: ¡Imposible!

Desde todos lados se escucha al lobo dorado gritar “¡¡¡¡¡¡¡¡¡AAAHHHHHH!!!!!!!!!!!!!”

Como en cámara lenta se podían ver lo pedazos de hielo volar por los aires mientras que Dargus gira su cabeza para ver el cubo de hielo, sin embargo de entre los pedazos se ve al lobo dorado brillar y correr a una endemoniada velocidad, sin reaccionar recibe un puñetazo y se escucha al lobo dorado decir “ Holy Rage” , por los aires Dargus sale disparado hacia una pared con los ojos en blanco, quedando al final inconsciente entre los escombros, al volver todo a la normalidad Goldenwolf queda apoyado de una rodilla en el suelo.

Goldenwolf: Mi deber es proteger…

Verlin sin asimilar lo sucedido solo atina a decir.

Verlin: ¡¡¡El mago de pesadillas va a matar al lobo gris!!! ¡¡¡Debes ayudarlo!!!

Goldenwolf: Greywolf…

Sin perder más tiempo, corren en auxilio del lobo gris.

Al llegar ven como todavía el mago sostenía la cabeza de Greywolf solo con la diferencia de que este ya no oponía tanta resistencia.

Goldenwolf: ¡Suéltalo!

Sin darle más tiempo el lobo dorado dice ¡Ataque sublime¡ un rayo de luz cae sobre el mago de pesadilla lanzándolo lejos de Greywolf, el lobo gris a punto de caer del techo es justo atrapado por Goldenwolf.

Goldenwolf: ¿Estás bien?

El lobo gris mirando hacia el suelo dice.

Greywolf: Jodidamente bien.

De pronto con su garra de metal lo toma del cuello empezándolo a ahorcar, el mago de pesadilla mientras se levantaba del suelo dice.

Baelus: Opuso demasiada resistencia, pero aun así lo oscuro de su corazón gano, volviéndolo a convertir en lo que siempre será… un maldito asesino.

Goldenwolf con dificultad para respirar le dice al lobo gris.

Goldenwolf: No… tiene que ser… así, siempre podemos… elegir…

Baelus: Hahaha, no funcionara tu discurso.

Pero de pronto se escucha decir.

Greywolf: No…

Soltando al lobo dorado se toma de la cabeza con sus dos manos, un millón de recuerdos se pasan por su mente, pero solo uno capta su atención. “Adiós… hijo”

Greywolf:¡¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!

El color negro de sus ojos es reemplazado por el tono rojo y desapareciendo de la vista del mago, de pronto Baelus siente como su cuerpo es partido por la mitad de un espadazo propinado por el lobo de la garra de metal.

Baelus: no puede ser…

El torso cae a los pies de Verlin, mientras que Greywolf se va del lugar sin decir palabra alguna.

Verlin: ¿Esta muerto?

Goldenwolf: Si… ha estado cerca, iré a ver a los demás.

Antes de seguirlo, Verlin es agarrado del tobillo por el agonizante mago de pesadilla.

Verlin: ¡Suéltame!

Tratando de golpearlo, la muñeca de Verlin es agarrada y el mago en ese momento pronuncia unas extrañas palabras, en ese instante Verlin siente como su brazo arde como si lo estuvieran quemando, pero todo cesa y el mago de pesadilla deja de existir, aterrorizado ve su brazo encontrando una marca en ella.

Verlin: …

Sin tener respuesta, solo se va del lugar, después de la muerte del encapuchado negro, las personas del lugar volvieron a la normalidad.

Mientras Verlin corriendo a su casa, encuentra a su padre llorando.

Papa: ¿Qué he hecho hijo?

Verlin: Papa…

El joven corre y abraza a su padre, llorando bajo la luz de la luna.

Destino, destino, ere tan cruel a veces… tan cruel.

Ahora.

Draker corría por el bosque, pero de golpe una lluvia de dagas lo deja incrustado a un árbol.

Verlin: Te dije…

El lagarto casi desmayándose del dolor dice.

Draker: ¿Quién eres?

El bufón sonriendo dice.

Verlin: Soy el destino…

Lanzándole una daga en la frente la cual lo mata al instante termina de decir.

Verlin: …y tu mi títere.

Un bufón con su andar gracioso corría por un bosque, de pronto en su graciosa cara se le forma una sonrisa grotesca, mientras que detrás de él una sombra con una cola lo sigue.



Fin.


Seguirá en:
Verlin, El Orgullo Del Débil.

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