sábado, 23 de julio de 2011

Capitulo 1 - El Lamento Del Heroe N°12


Corriendo a través de los pasillos, les seguía el rastro, todavía estaba fresco, ya estaban cerca… muy cerca.

Después de un rato, pasaba por un salón con armaduras incompletas, al acercarse a una de estas que estaba desparramada en el suelo, sintió el aroma de una de sus presas.

Escondido desde las sombras veía como uno de los elfos cuidaba de los tres muchachitos, de pronto sus ojos de lobo feral se prendieron y se lanzo, logrando morder el cuello del pobre elfo y en ese momento recordó la sonrisa del bufón.

Anonadados, Bride, Leth y Pix miraban como el soldado con un grito sordo desaparecía entre la oscuridad del pasillo, pero no era todo, atrás de ellos, otro de los soldados chillaba pidiéndole ayuda a su capitán.

Soldado Elfo: ¡¡AYUDAME!!

El Jefe Elfo con una expresión fría le dio la espalda y pasando por al lado de los jóvenes, deja el cuarto.

Soldado Elfo: ¡¡NOOOOOOOOO!!!!

Entonces solo se oyó la sierra de la armadura cortar al pobre diablo y lanzando la parte superior del elfo a una de las paredes, la armadura movió su yelmo en dirección hacia los jóvenes, acto seguido Bride atino a decir.

Bride: ¿Qué demonios es eso?

Pix casi sin aliento responde.

Pix: Un autómata.

En ese instante los ojos artificiales del autómata se prenden.

Bride: ¡¡MIERDA, CORRAN, CORRAN!!!

Los jóvenes sin pensarlo dos veces corren como nunca lo habían hecho antes, pero al correr por el pasillo, Leth tuvo la sensación de estar pisando algo húmedo, al llegar a la sala de las forjas, se dio cuenta lo que había pisado en el pasillo, un rastro de sangre yacía en el piso como si al soldado lo hubieran arrastrado, pero no era tiempo de pensar en ello.

Justo detrás de ellos, el autómata hacia aparición, Bride con un grito advierte de la presencia del autómata.

Bride: ¡cuidado!

Por poco logran esquivar el ataque con la sierra, el cual corto unos pilares como si hubiesen sido mantequilla.

Pix: Mierda.

En ese momento Pix queda congelado al ver como el autómata corre hacia él, pero Bride lo empuja salvándolo, sin embargo Bride recibe un golpe, el cual lo lanza contra unas armaduras dejándolo fuera de combate.

Leth: ¡Bride!

El autómata seguía con dirección hacia el enano, el cual se arrastraba por el miedo hasta quedar de espalda a una estatua, al parecer de un enano.

Pix: Esto… no es real.

Al estar frente al enano, la sierra del autómata inicio de nuevo su giro, augurando el desenlace final.

Leth desesperada ve como su amigo está a punto de ser mutilado, pero con valentía toma un escudo y con el golpea la parte de atrás del autómata, al sentir el golpe este como si nada golpea a la elfa, rompiéndole el escudo y lanzándola lejos.

Mientras sucedía aquello, Pix ve la inscripción de la estatua, la que decía “No existe esperanza en los lamentos, entonces deja de lamentarte y se la esperanza. Lord Masfor, Héroe enano, defensor de Bronze Hand, murió valerosamente en la batalla del palacio de cristal.”

En ese momento un filamento de su alma se prendió y como una reacción en cadena su alma se encendió y de su interior se oyó, “Yo seré la esperanza entonces.”

Que tonto se hubiera dicho sentando en su casa al pensar en ello tal vez, pero que oportunidad tenían tres jóvenes contra tal enemigo, pero al demonio.

Moviéndose hacia un lado, logra esquivar la sierra, la cual destruyo la estatua, cayendo la cabeza de esta a los pies de Pix, mirándola dice en un susurro, “Gracias.”

Tomando distancia el enano trata de de pensar que hacer, pero de pronto desde el autómata se escucha los engranajes de su interior crujir y como por arte de magia su pechera se abre, desde donde dispara un gancho, el cual logra quedar enganchado en la cintura del enano, acto seguido Pix era arrastrado hacia la armadura oxidada.

“Mierda, mierda no puedo sacarme esto” pensó Pix, tratando de oponer resistencia, veía como cada vez se acercaba a su final, pero de pronto ve el martillo de la estatua a su alcance, al tomarlo siente una extraña sensación, como si se volviera su peso al de una pluma, pero ya estaba al alcance del autómata y con decisión grita.

Pix: ¡¡VAMOS MALDITA OJALATA!!!

Empuñando con fuerza el martillo corre hacia la armadura oxidada y con toda su fuerza ataca, en su interior ya no tenía miedo, si este era el final, lo haría con estilo.

De pronto el martillo impacta la pechera del autómata, los engranajes empezaron a volar por los aires, en ese instante el brillo artificial se desvanecía.

Al ver al autómata en el suelo, frenético Pix grita.

Pix: ¡¡Lo hice, lo hice!!

Al calmarse corre en ayuda de sus amigos, lo cuales ya recobraban el conocimiento, después de que Pix explicara lo sucedido, Bride y compañía siguieron los pasos ensangrentados del Capitán Elfo.

Luego de unos momentos lograron divisar luz al final de unos de los corredores, habían encontrado la salida, pero su alegría se vio desvanecida al ver oír.

Capitán Elfo: Que ratas más persistentes.

El Jefe Elfo los miraba junto a una docena de soldados delante de algunos árboles.

Continuara…

No hay comentarios:

Publicar un comentario