domingo, 16 de octubre de 2011
La Guerra Del Lago De Cristal N°1
Desde los primeros pasos del mundo, la raza de los licántropos es una de las pocas que desde entonces lo han acompañado.
Es bien conocido que una de las más peculiares ramas de los licántropos son los lobos albinos los cuales viven en las lejanas tierras heladas del este al igual que una de sus más grandes leyendas… Icefall, la tormenta eterna.
Dice la leyenda que en el interior de aquellas tierras yace un artefacto de gran poder el cual provocaría la tormenta de nieve la cual nunca ha dejado de cesar en cambio otros simplemente dicen que es solo una prisión para horrores inimaginables pero en lo que si concuerdan es en que el que se atreva a intentar atravesar la tormenta solo conseguiría la muerte.
(Para mas info leer El lamento del héroe N°5,N°6 )
Después de la batalla, Dilavan y sus tropas apilaban los cuerpos de yetis mientras que de pronto se acerca uno de los soldados del joven capitán licántropo.
Soldado Lobo: Señor, hemos recibido noticias de los exploradores.
Dilavan: ¿Qué encontraron?
Soldado Lobo: Una segunda ola de yetis se acerca a nuestra posición.
El joven capitán miraba hacia el cuerpo del gigante de hielo y dice.
Dilavan: Algo está mal, nunca se habían comportado así los yetis y menos decir que estuvieran acompañados por gigantes de hielo.
Y de pronto de un grito dice.
Dilavan: Préndale fuego a los cuerpos y preparen sus cosas, nos largamos de aquí.
Finalmente enterrando una de las espadas de uno de los soldados caídos, se aleja del fúnebre lugar.
Momentos después el licántropo albino entra a una de las pocas casas que todavía estaban de pie en el pueblo en donde dos de sus soldados la custodiaban.
Dilavan: ¿Cómo están?
Soldado Lobo: Mejor pero todavía siguen algo choqueados.
Dilavan: Ya veo.
El joven capitán abre la puerta de una de las habitaciones y ve como los únicos sobrevivientes, los dos niños licántropos dormían en una cama, al darse la vuelta para salir de la habitación escucha decir de uno de los niños. “Gracias”
Al escuchar aquello le devuelve una leve sonrisa al infante quien se vuelve a dormir acto seguido Dilavan sale de la habitación solo para golpear impotente una de las paredes del lugar.
Dilavan: ¿Cómo es posible esto? ¿Qué mierda pasa?
De pronto uno de los soldados aparece en escena solo para decir.
Soldado Lobo: Estamos listos para partir.
Dilavan: Muy bien, salgamos de acá.
Después de un rato.
Dilavan y sus tropas salían del pueblo el cual yacía en llamas, el joven capitán miro a los niños licántropos e inmerso en sus pensamientos se dice a sí mismo.
Dilavan: Todavía siento este mal presentimiento… esto es solo el comienzo.
En otro lugar para ser más preciso en las cercanías de Icefall.
Cerca de aquella mítica tierra la tormenta de nieve ya comenzaba a dar cuenta de su presencia aunque osadamente tres figuras eran apenas visibles en la cada vez densa tormenta, tres figuras cubiertas de nieve se dirigían decididamente hacia su fin o tal vez algo inédito sucedería.
Ya al estar dentro de los dominios de la legendaria tierra la tormenta azotaba a los incautos quienes de pronto empezaron a oír susurros a través del viento los cuales decían siniestramente.
“Ilusos” “Comida”
Impetuosos a pesar del agobiante azote del clima y de los tenebrosos susurros los tres individuos seguían avanzando solo consiguiendo que los susurros se convirtieran en gritos llenos de ira.
“MORIRAN COMO RATAS” “HAHAHAHAHA”
A pesar del acoso, uno de los individuos se detiene y en medio de la tormenta levanta su brazo y en un susurro imperceptible congela todo a su alrededor dejando a varias figuras congeladas alrededor de los tres individuos sin embargo de golpe cesa, los misteriosos encapuchados yacían dentro de una gigantesca cúpula que los protegía de la tormenta, a lo lejos un gigantesco resplandor les arrebataba la mirada a los recien llegados, un enorme palacio de cristal yacía majestuosamente a lo lejos, al ver aquello uno de los individuos echaba para atrás su capucha y dejaba a la vista su abundante cabellera blanca y su calmada expresión solo para oír decir a una mística voz en el lugar.
“Has tomado tu tiempo en llegar… mago de pesadilla”
Continuara…
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario