Ya amanecía en Icefall, Dilavan y Greywolf estuvieron esquivando patrullas de elfos durante la noche, lo cual los dejaba exhaustos, pero lo peor era que mientras más se acercaban al lago de cristal, cada vez aumentaban el numero de elfos, el lobo gris escondido junto a Dilavan, le dice a este.
Greywolf: Dilavan, a este ritmo nunca llegaremos al maldito lago.
Dilavan: Lo sé, debemos crear alguna distracción si es que queremos pasar.
En ese momento una patrulla de elfos pasaba por los alrededores, la cual era seguida por otro grupo de elfos, los que llevaban como prisioneros nada más ni menos que yetis.
Elfo Soldado: ¡Muévanse Bastardos!
El elfo a latigazos los animaba de un modo poco agradable a moverse más rápido, los yetis al sentir los latigazos, lo único que les quedaba era obedecer, los licántropos al ver aquello dicen.
Greywolf: Hay esta nuestro pasaje.
Dilavan: Los deben de llevar hacia algún lado.
Los licántropos sigilosamente siguen a la caravana, mientras tanto en Bronze Hand.
De pronto se escucha un “Toc, Toc” en la puerta de la casa del comisario, después de insistir un rato, la puerta se abre desde donde se asoma Raze bostezando.
Raze: ¿Qué pasa? ¿Nos atacan magos de pesadillas?
Al res fregarse los ojos, ve claramente al padre de Bride acompañado de la madre de Leth y de los padres de Pix.
Raze: Ah… son ustedes, estas no son horas para molestarme.
Roger: Lo sentimos comisario, pero es algo urgente, nuestros hijos no han aparecido desde ayer… yo cuando apenas cerré la taberna, fui hacia las casas de los demás solo obteniendo la misma pregunta.
Raze: Pero deben de estar haciendo alguna maldad dentro de la ciudad, además recuerden que hay restricción para salir de la ciudad…
Antes de seguir es interrumpido por Roger, el que dice.
Roger: Lo sabemos, pero nunca había pasado esto.
El comisario todavía con sueño dice.
Raze: No se preocupen, la primera orden que daré cuando llegue, será que los busquen de inmediato.
Algo tranquilizados los padres de los jóvenes le agradecen y se van, al cerrar la puerta, Raze dice.
Raze: Esos mocosos.
Recordando aquella vez que esos granujas habían ensuciado su uniforme preferido, granujas pensó de nuevo cuando se dirigía a lavarse la cara.
Raze: Es hora de trabajar.
Icefall.
La caravana con los yetis aprisionados llegaban a una especie de puesto de avanzada en donde los recibe el encargado del lugar.
Mago Elfo: Ahora enciérrenlos en aquel lugar.
El cual apuntaba a una bodega, los licántropos escondidos dicen.
Greywolf: Deben tener a más de esos allá dentro.
Dilavan: Es lo más probable, pero para que los querrán.
Observando desde lejos, escuchan como el mago elfo daba órdenes a los demás soldados.
Mago Elfo: Vamos, Vamos, muevan sus culos, El Lord Ministro necesita nuevos conejillos de indias.
Pero de pronto escucha a alguien decir.
Greywolf: ¡Hey! Idiota, me gusto la idea ¿Dónde me anoto?
Boquiabierto el mago grita.
Mago Elfo: ¡Imbéciles ataquen!
Sin embargo desde la bodega salen docenas de yetis enfurecidos, los cuales se abalanzan en contra de los elfos, entre gritos y escudos rotos, Dilavan sale desde la bodega.
Greywolf: Vamos deprisa.
Siguiendo al lobo de la garra de metal, Dilavan y él, ven como los yetis causan un gran alboroto, el cual llama la atención de las patrullas cercanas, con el camino ya despejado, los licántropos corren a toda velocidad hacia la colina.
Ya al subir a la colina, Dilavan y Greywolf quedan helados al ver como el castillo de cristal flotaba sobre el legendario lago de cristal.
Dilavan: ¡Pero que han hecho! Ese maldito castillo debería de estar hundido en el fondo del lago.
Una idea le paso por la mente, como si fuera la mismísima muerte lo que le metía tal idea.
Greywolf: ¿Qué pasa?
Dilavan: Si volvió el castillo… significa que él volvió tambien.
Sumamente angustiado por la expresión de su amigo, el lobo gris dice.
Greywolf: ¡Por un demonio! ¡Dime de quien hablas!
Dilavan: Del señor del hielo.
Un silencio casi sepulcral se apodero del momento, pero es rápidamente quebrado por una familiar voz.
“Yo no me preocuparía por eso”
Al girar para ver quién era, ven como el guardián de tierra Sherazad aparece junto a una gran cantidad de soldados elfos, quienes acorralan a los licántropos.
Continuara…

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