viernes, 20 de mayo de 2011

Greywolf El Oscuro N°7

En una noche como cualquier otra, en donde el pasado, el presente y el futuro se entrelazan y forman a uno solo, un licántropo gris se encontraba apoyado en una pared empuñando  firmemente su espada esperando el gran fínale.

Greywolf con sus sentidos al máximo pudo apreciar el viento rozar su rostro, el color vivo de las llamas, el silencioso lugar ¿a caso esto era la calma antes de la tormenta?... tal vez así lo era.

Ya era hora, a lo lejos aparecieron Arter escoltado por dos caballeros negros, con paso decidido Greywolf fue a su encuentro.

Miren al lobo gris caminando hacia su destino… ¿podrá cobrar la vieja deuda? Destino, destino, eres tan cruel a veces.

Al estar a unos metros del vampiro, Greywolf queda mirándolo fijamente a los ojos y apretando aun más la empuñadura de su espada oye al vampiro decirle.

Arter: no te ves muy bien… ¿Necesitas una mano?

Arter: hahaha… lo siento, no pude evitarlo.

Arter: vamos, aquí hay un caballo para ti.

El lobo gris sin despegarle la mirada le dice.

Greywolf: no será necesario… hijo de puta.

Sin aviso alguno el lobo gris usa la técnica ¡Arrase! Y a una velocidad increíble mata al caballo del vampiro, el cual cae junto a su jinete al suelo, bien, había ganado algo de tiempo y con otro Arrase asesina a los dos caballeros negros que escoltaban al vampiro, al ver hacia Arter, observa como el vampiro se levanta y sacude su abrigo, pero ya no con la sonrisa en el rostro este le dice.

Arter: Supongo que tarde o temprano recobrarías la memoria, todas esas horas de tortura desperdiciadas.

Greywolf: ¿Torturas? De que hablas maldito idiota.

Arter: hahaha… ¿acaso te tragaste la hermosa historia de que los licántropos ferales perdían la memoria?

Arter: ¡Nosotros te quitamos la memoria! Todavía recuerdo como día y noche hacíamos gritar a un marica en una de las tantas recreativas estancias, qué tiempos aquellos.

Arter: Sabes, siempre quise decirte que disfrute asesinar a tu hijo en frente tuyo… jejeje.

Arter: ¿Ahora qué harás?  ¿Llorar? ¡HAHAHA!

El lobo gris después de oír toda esa basura, seguía mirando al vampiro a los ojos y apuntando su espada hacia él dice.

Greywolf: ¿Ya terminaste?

Ahora.

En un bosque en las cercanías de la ciudad Bronze Hand, el lobo gris de la garra de metal hablaba con el guardián de tierra.
Sherazad: ahora viejo amigo, necesito un favor.

Greywolf: Ehm, ¿Cuál sería?

Sherazad: necesito que vayas al lago de cristal y veas que hacen los elfos en ese lugar.

Greywolf: ¿Elfos?

Sherazad: exacto… todavía yace en el lago el castillo, el cual alguna vez albergo a la espada única.

Greywolf: se lo de la espada única, pero porque no mandas a tu pajarraco a investigar.
(Mirando al soberbio halcón)

Sherazad: tiene otro trabajo…

Greywolf: está bien, de todos modos me moría del aburrimiento.

Sherazad: gracias, ahora debo irme, nos veremos de nuevo.

Una gran nube de polvo se levanto, al disiparse la nube solo se encontraban el lobo gris y el halcón.

Greywolf: lago de cristal… ¿Dónde quedaba?

Greywolf: … ¡Dilavan! Creo que le hare una visita a ese pobre anciano.

Y así el lobo gris inicia su travesía… pero en algún remoto lugar, se encontraba el guardián de tierra, el cual parecía hablar con alguien más.

¿???: ¿Ya va en camino?

Sherazad: Si… todo sigue como debería ser.

¿???: Bien… pronto todo acabara.

¿???:¡¡ HAHAHA!!!

Pasado.

El lobo gris apuntaba con su espada al vampiro, el cual con una sonrisa se lanza en contra de Greywolf, antes de llegar a el desenfunda sus dos espadas y dice ¡Flamas Del Purgatorio! Incrustando las espadas en el suelo, provoca una fisura en la tierra la cual desprendía fuego a su paso.

El lobo gris logra esquivar por poco la fisura, pero al ver de nuevo hacia el vampiro este ya se encontraba al frente de él, Arter con la empuñadura de su espada golpea en el estomago del lobo gris dejándolo sin aire y con su otra espada le da un pequeño corte a propósito en uno de sus brazos, al alejarse del lobo gris le dice.

Arter: jejeje.

Greywolf no podía darse el gusto de quedarse atrás y con un Arrase arremete en contra del vampiro pero para sorpresa del lobo gris su ataque fue esquivado, con impotencia grita ¡Maldición! Luego de aquello enfunda su espada y le grita al vampiro.

Greywolf: Nunca perdonare lo que hiciste… ¡NUNCA!

Con una cara rabiosa y con la intensidad de sus ojos rojos, todo decía que esa noche volvería a ser un lobo feral otra vez, sin embargo al ver aquello el vampiro algo decepcionado dice.

Arter: Esperaba más de ti… Greywolf.

Arter: La misma vieja historia…

El vampiro abre su abrigo como aquella noche y dice ¡Horda de la medianoche! Cientos de murciélagos atacan al lobo gris, intentando sacárselas de encima lanza manotazos sin resultado alguno, al ver que no funciono eso, se lanza en contra del vampiro, el cual fácilmente lo esquiva y con su espada ataca a la espalda del lobo gris, pero Arter nota que Greywolf sonreía, en ese instante el lobo gris sabia que lo atacaría de esa forma y desenfundando rápidamente su espada se la clava en uno de sus brazos, el cual mira y dice.

Arter: ¿Crees que eso bastara? ¡¡¡HAHAHAHA!!!!

Greywolf: ¿Quién dijo que era solamente eso?
¡¡¡¡ESTOCADA EXPLOSIVA!!!!

Arter: ¡¡¡QUEEE!!!!

De repente el filo de la espada del lobo gris brilla y explota llevándose todo el brazo del vampiro.

Arter: ¡¡¡¡¡AHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!

Arter: Maldito bastardo ¡¡¡ ¿Cómo te atreves?!!!

Greywolf: Parece que necesitas más que una mano…

El vampiro al oír eso se enfurece y grita.

Arter: ¡¡¡¡ Eres solo un miserable peón!!!!

Arter: ¡¡¡¡No tienes idea a lo que te enfrentas!!!!

Las heridas del vampiro se cierran y desde su espalda salen dos alas negras, las cuales tapan por un momento al vampiro, al elevarlas dejan ver a un Arter con el brazo que restante con enormes garras.

Arter: ¡¡¡Ahora veras el poder de las pesadillas!!!

Greywolf: ….

A toda velocidad el lobo gris corre hacia uno de los caballeros muertos, sacándole la espada ve como Arter emprende el vuelo y desde el aire eleva su brazo mutante y dice.

Arter: ¡Bola del Rencor!

Una oscura esfera se forma en la palma de la mano del vampiro y al adquirir un gran tamaño este la lanza hacia Greywolf.

Arter: ¡¡¡MUERE!!!!

El lobo gris trata de correr pero la esfera explota cerca de él, provocando una onda expansiva que lanza por los aires al lobo gris, al caer al suelo trata de ver a su alrededor con su vista nublada y sin poder escuchar nada solo logra percibir sombras, varias de ellas a su alrededor, algo estúpido se le viene a la mente, tal vez había muerto pero el ardor de su herida lo devolvió a la realidad, poco a poco sus sentidos volvían, al tratar de levantarse recibe de lleno un golpe que lo manda lejos, algo aturdido ve como Arter lo levanta y le dice.

Arter: Fin del camino.

Mostrando sus colmillos el vampiro se disponía a morderlo en el cuello y chuparle hasta la última miserable gota de sangre, Greywolf al ver su inevitable final se dice a sí mismo.

Greywolf: Lo siento… hijo.

Como en cámara lenta Arter acercaba sus colmillos hacia el cuello del lobo gris, mientras que este ve hacia un lado, logrando ver varias sombras con ojos rojos, al pestañear ve a su hijo, al volver a hacerlo ya no había nada, pero algo en su interior le grita que no era el momento de caer, y con todas sus fuerzas aúlla lo cual provoca que los tímpanos del vampiro exploten, este sin equilibrio lo suelta y cae, Greywolf al liberarse toma la espada del difunto caballero negro y le corta el brazo mutante al vampiro, Arter grita de dolor y trata de volar pero el lobo gris se adelanta y corta una de sus alas, Arter indefenso ríe en el suelo, el lobo gris en ese momento apuntaba hacia su garganta.

Después de unos momentos, Arter ya podía escuchar de nuevo y le dice a Greywolf.

Arter: ¿Qué esperas? Termina con esto.

Greywolf: no te matare, eso no es nada comparado a lo que has hecho.

Arter: hahaha… entonces ¿Qué cosa es peor que la muerte?

Greywolf: digamos… que improvisare.

Con esto dicho golpea al vampiro hasta dejarlo inconsciente,  después de unos momentos o tal vez horas, Arter recobra la conciencia y al ver a su alrededor se haya amarrado con cadenas dentro de un ataúd, por lo que parece sus brazos habían regenerado, no podía hacer nada pero de sorpresa aparece el lobo gris el cual dice.

Greywolf: ¡¡¡Buuu!!!

Arter: ¡¡¡Te maldigo!!!

Con esto dicho el lobo gris cierra el ataúd de metal y lo lanza a un agujero y poco a poco empieza a enterrar al vampiro, hasta por fin dejarlo bajo tierra atrapado por la eternidad.

Antes de irse del lugar desconocido, el lobo gris escupe sobre el lugar y dice.

Greywolf: que disfrutes tu eterno retiro.

Después de unos días.

Un lobo gris caminaba por entre las ruinas de un pueblo que alguna vez albergo a licántropos, una de sus garras era de metal, en ella llevaba un ramo de flores.

A esa hora el sol yacía sentado en el trono del cielo, como haciendo un favor el sol iluminaba haciendo del día, uno agradable y ¿por qué no?…  uno  para despedirse del pasado.

Greywolf de pronto paro y vio a su alrededor solo habían troncos quemados y algo de vegetación, pero en la mente de él habían llamas y cuerpos por doquier, pero no siempre fue así, de pronto recordó cuando los jóvenes jugaban por afuera de las casas, los puestos de vendedores cada uno con su típico grito y a los licántropos que pasaban por ahí, sin embargo ya no había nada de aquello, solo eran fantasmas, de pronto se agacha y deja el ramo de flores en el lugar donde murió su hijo y en donde murió el.

Ya no era el licántropo de los ojos cafés,  era otra persona, ahora solo es Greywolf El Oscuro, al levantarse ve el lugar por última vez y dice.

“Adiós… hijo”

Y perdiéndose en el horizonte inicia su camino hacia la redención.


Ni blanco, ni negro, solo la mezcla de los dos dejando un singular tono… gris.
Greywolf El Oscuro.



Fin.







Avance de Verlin El Bufon.

Un bufón con su andar gracioso corría por un bosque, pero de pronto se detiene para observar hacia uno de sus lados llevándose tal vez no la sorpresa de ver como un hombre lagarto pasaba a toda velocidad por entre los árboles,  con satisfacción se le dibuja una sonrisa en el rostro y dice.

Verlin: Solo somos títeres movidos por los hilos del cruel destino… hahaha.

Riéndose a carcajadas el bufón da media vuelta y se devuelve hacia las ruinas de una antigua ciudad enana…

Seguira en Verlin EL Bufon Nº1.

Greywolf El Oscuro N°6


Después de ver morir a su hijo, el lobo gris yacía arrodillado mirando hacia el suelo esperando el final, entre llamas y gritos casi desapercibido se podía oír el pisar de un caballero negro, ese peculiar sonido metálico, cada vez retumbaba mas y mas en la cabeza del perdido lobo gris, pero de pronto todo ceso y con una última palabra susurrada al viento…

Greywolf: hijo.

… todo comenzó.

Los ojos de Greywolf se tornaron en un rojo intenso como si escupieran fuego desde ellos, en ese momento su verdugo se acercaba para darle el golpe de gracia, pero lo que ignoraban los confiados caballeros era que ya no trataban con un simple licántropo sino con algo más, la sangre del lobo gris ardía llegando a tal punto de dar la sensación de que su corazón explotaría en mil malditos pedazos y finalmente con un gruñido le da la bienvenida a la locura.

El caballero negro levantando su espada vio como el licántropo feral le dedico una mirada que lo dejo petrificado por así decirlo y mostrando sus colmillos se libera de los caballeros que lo sujetaban y esquivando el espadazo muerde en el cuello a su atacante dejándolo revolcándose en su propia sangre mientras que sus camaradas estupefactos veían como uno a uno iban siendo asesinados a manos del lobo feral.

Greywolf: …

Bañado totalmente en la sangre de sus enemigos, el lobo feral se acerca al cadáver de su hijo y con lo poco y nada de cordura, lo toma en brazos provocando que desde sus ojos rojos cayeran lágrimas.

Sin embargo con una sonrisa burlesca entra en escena de nuevo el vampiro que asesino a su hijo, el cual le dice al lobo feral.

Vampiro: jejeje... después de todo,  esta matanza no será en vano.

Greywolf al verlo deja con cuidado a su hijo en el suelo… solo quedaba ese bastardo para vengarlo… ya todo acabaría.

Con un aullido corre cegado por la locura hacia el vampiro, el cual no le cuesta mucho trabajo esquivar sus ataques frenéticos, al estar fuera del alcance del lobo feral le dice.

Vampiro: no está mal… pero que…

El vampiro sorprendido toca su cara, la cual tenía marcas de garras.

Vampiro: jejeje… nada mal.

Las heridas en su rostro se empezaron a regenerar hasta no dejar nada, de pronto abre su abrigo largo y dice ¡Horda de la medianoche! Desde el abrigo salen cientos de murciélagos con dirección hacia Greywolf.

Vampiro: Vayan esbirros ¡Vayan!

Los murciélagos desde todos lados mordían al lobo feral, el cual solo atinaba a tirar manotazos al aire sin resultado alguno, sin embargo Greywolf ignorando el dolor arremete en contra del vampiro, sin mucha visión debido a que estaba rodeado de molestos murciélagos solo logra fallar quedando de espaldas a él.

Vampiro: ¡Buu!

Con un golpe certero hacia la nuca del lobo feral, este cae al suelo perdiendo la conciencia, antes de cerrar los ojos… su última imagen fue la de su difunto hijo.

Como una apuñalada, volvieron sus recuerdos, Greywolf estaba tirado en el suelo mirando como un licántropo dorado se perdía a lo lejos.
Antes de nada debía parar el sangrado de la gran herida sufrida en la batalla anterior, pero estaba en mitad de un poblado en llamas y con el tiempo en su contra.

Greywolf: ¡Demonios!

Levantándose desgarra su capa y trata de parar el sangrado de su muñeca haciendo un nudo con el pedazo de capa, pero no era suficiente, sin previo aviso ve volar a un murciélago, el cual se pierde en un bosque cercano y algo terrible se le viene a la mente.

Greywolf: Arter…

Sin duda todo este tiempo estuvo siendo seguido por los esbirros del vampiro y viendo que estaba herido vendría en su auxilio pero un detalle se le escaparía al vampiro, el cual era… Greywolf había recuperado su memoria.

El lobo gris apenas podía controlar su rabia y sin duda en el instante que lo viera llegar no dudaría en atacarlo, pero tenía un gran problema, cada vez perdía más sangre, sin embargo había una solución, con el único detalle era que podría quedar inconsciente.

Reuniendo todo el coraje posible se acerca a unas brasas que estaban al rojo vivo y con decisión grita.

Greywolf: ¡Al Demonio!

En el momento que dice esas palabras introduce su herida en las brasas solo obteniendo un dolor de los mil demonios, pero era algo que debía hacerse.

Greywolf: ¡AAAHHHHHHHHHHHH!!!!!!

Gritando al extremo de la locura saca su herida, la cual paro de sangrar pero con un ardor como si lo estuvieran cocinando en ese mismo momento, a duras penas cubre la herida con un pedazo de su capa, ya había resuelto un problema… ahora le quedaba el ultimo.

Greywolf camina hacia una pared de una casa destrozada y apoyado en ella logra escuchar en lo distante el galopar de unos caballos, ya estaba aquí… ese vampiro hijo de puta.

Empuñando su espada con  la mano que le quedaba espera para tal vez… hacer su acto final.

Continuara…

Greywolf El Oscuro N°5

Bajo la tenue la luz yacía el lobo dorado apoyado de una rodilla, el cual miraba como Greywolf le daba el golpe degracia, pero de pronto paró en seco su ataque, Goldenwolf en un acto desesperado recoge su espada y con un corte ascendente le corta la mano al lobo gris.

Solo se oyó un grito de dolor, el que indico el fin de la batalla...

Greywolf cae al suelo y como vuelto loco toma su cabeza con la mano que le quedaba, el lobo dorado se levanta y mira al lobo gris fuera de sí, pero decide dejarlo ahí, necesitaba curar sus heridas ya duras penas se va del destrozado poblado... ese día Goldenwolf había ganado,pero gracias a la suerte.

"papa,papa, papa"

Mientras tanto Greywolf tomaba su cabeza,unas malditas palabras le daban vueltas una y otra vez, algo en su interior se alzo... un viejo recuerdo volvía para saludarle.

Flashback.

¡Papa, Papa, Papa!
Corriendo hacia él un pequeño licántropo lo llamaba, tras alcanzarlo lo abraza y se echan a reír.

Greywolf: Hahaha, ya se hace tarde volvamos.

Y así se fueron hacia el pequeño poblado en donde vivían, al llegar a su humilde hogar, él y su hijo ven el silencioso lugar, pero el silencio se vio interrumpido por un rugir de estomago.

Hijo: tengo hambre.

Greywolf: bastante yo diría, iré a ver que hay.
(Con un guiño termina la frase pero los ojos del licántropo en ese momento eran cafés)

Al ir a la otra habitación, examinaba que había para comer pero por instinto mira hacia la ventana y se encuentra con que había fuego en una de las casas no muy lejos de su posición.

Greywolf: Que sucedió...

De sorpresa se escuchan el galopar de varios caballos, seguido de gritos de auxilio y desesperación, en respuesta  a aquello corre hacia donde estaba su hijo, al cual lo esconde en una de las habitaciones, sin embargo se escucha el abrir estruendoso de la puerta principal, Greywolf sabía que algo venia, entonces silenciosamente se sitúa detrás de la puerta esperando a que entre fuese lo que fuese, después de unos momentos se abre la puerta, una armadura negra relució en el lugar, el caballero negro observaba si había alguien, al adentrarse un poco más se oye al pequeño licántropo gritar de miedo, escondido detrás de la puerta el lobo gris se lanza y de un empujón el caballero negro impacta en la pared, mientras que Greywolf toma a su hijo y salen de la habitación, el caballero negro algo aturdido ve como sus presas se escabullen por una de las ventanas.

Corriendo por entre las casas, él y su hijo paran para recuperar el aliento, pero el lobo gris nota como su hijo temblaba y le dice.

Greywolf: tranquilo...

Quien podría estarlo en una situación así,el pueblo era atacado por una horda asesina, matando y quemando todo a su alcance y para sumarle, algunas casas ya se hallaban en llamas y algunos cuerpos de inocentes y no tan inocentes licántropos yacían esparcidos por el lugar... que vista más funesta.

Greywolf: ... ya queda poco.

Pero de entre las llamas se escucha: "Toda la razón"

Al ver hacia las llamas, un vampiro aparece dirigiéndose hacia ellos, el lobo gris mira a su hijo y le dice.
Greywolf: Detrás mío.

Hijo: si... papa.

Tras observar el acto protector del lobo gris, el tétrico vampiro se larga a reír y dice.

Vampiro: que tierno, aunque es una pena queno sirva de nada.

En ese instante desde todos lados aparecen caballeros negros dejando así rodeados al Greywolf y a su hijo, pero dicen que la esperanza es lo último que se pierde... aunque dice.

Vampiro: no hace falta ser un genio para decir que están acabados.

Acto seguido  los caballeros negros atacan de todas direcciones, pero Greywolf intercepta a los que estaban frente a él logrando dejar suficiente espacio para que alguien escapara.

Greywolf: ¡¡¡¡¡CORREEE!!!!

Su hijo sin titubear corre con todas sus fuerzas dejando atrás a su padre el cual estaba siendo brutalmente golpeado en el suelo, sin embargo el vampiro al ver lo sucedido dice.

Vampiro: creo que me divertiré un poco más...jejeje.

Con un movimiento de sus manos les indica que paren de golpear al lobo gris, al obedecer los caballeros negros dejan al lobo gris con todo su rostro sangrando viendo como el vampiro atrapaba a su hijo.

Vampiro: pero miren lo que encontré por aquí.

El pequeño licántropo gritaba y se movía pero todo era en vano, firmemente era llevado entre los brazos del vampiro, el cual lo acerca a su padre.

Greywolf: ¡¡¡ Suéltalo Hijo De Puta!!!!

Vampiro: que grosero, yo que iba a dejar que se despidieran... pero bueno.

En ese momento el vampiro toma por el cuello al pequeño licántropo y entre gritos de este, le rompe el cuello.

Greywolf: ¡¡NOOOOO!!!!

El inerte cuerpo de su hijo yacía en el suelo, con sus pequeños ojos viendo hacia su padre.

Vampiro: Ups, no te preocupes te mandare con el pronto.

Con una seña le indica a sus caballeros que asesinen al lobo gris, después de eso se pierde de nuevo entre el humo y las llamas, acto seguido uno de ellos desenfunda su espada con la intención de acabar con la miseria del licántropo.

Pero las cosas pasan por algo o ¿solo pasan porque si?

Continuara...

Capitulo 1 - El Lamento Del Heroe N°11


Ante los ojos de Bride y compañía aparece la entrada a las forjas, todavía con la sorpresa de lo ocurrido entran al lugar.

Bride: Al parecer no tendremos que lidiar con elfos invisibles.

Ya dentro del lugar caminan por el piso de mármol, introduciéndose cada vez más en la sala cual estaba llena de herramientas como martillos y otros utensilios.

Pix: Me pregunto qué maravillas debieron de haber creado aquí.
(Señalando armaduras incompletas en una de las esquinas)

Leth: Ya paren los dos, recuerden que debemos seguirles el rastro a esos elfos.

Pix: Oh vamos, no conozco a nadie que haya estado en un lugar como es…

Pero de pronto la elfa dice en voz baja.

Leth: Alguien viene.

Rápidamente los tres jóvenes se esconden detrás de unas armaduras y expectantes ven aparecer a dos de los soldados elfos desde el fondo de la sala.

Soldado Elfo: Estoy arto de esta mierda.

Mientras que su compañero responde.

Soldado Elfo: Ordenes son ordenes aunque no le quitan que sean una mierda.

Echándose a reír, no se percatan de los jóvenes y pasando de largo Leth dice.

Leth: Es nuestra oportunidad, vamos.

Sigilosamente Leth, Bride y Pix empiezan a moverse, todo era perfecto hasta que de pronto una pieza de las armaduras cae al suelo ocasionando un sonido metálico, en respuesta a aquello Leth y Bride miran a Pix quien estúpidamente había pasado a llevar tal pieza y cerrando los ojos Pix dice.

Pix: Ups.

Inmediatamente los soldados elfos dan media vuelta y se percatan de la presencia de los intrusos mientras que Bride grita.

Bride: ¡Corran!

Ahora los tres jóvenes eran perseguidos y pasando a través de armaduras, sillas y que otra cosa olvidada, de pronto llegaban al final del salón en el cual había una especie de curva, al entrar por ahí, Bride que iba detrás de Leth echa un vistazo hacia atrás para mirar a Pix, el cual no estaba, al darse cuenta de ello se detiene y grita.

Bride: ¡Pix!

Leth se detiene al oír eso y ve como Bride se devuelve y en plena curva este se topa con uno de los elfos, sin embargo Leth grita.

Leth: ¡Cuidado!

Ya era muy tarde para esa advertencia en ese instante Bride ya recibía un golpe en la cara, el cual lo mando al suelo, mientras sin poder hacer nada Leth ve como el elfo desenfunda su espada y con esta apunta hacia el cuello del humano, pero antes de que Leth pudiera hacer algo el soldado dice.

Soldado Elfo: Quieta o él muere.

Al final, todo termina con un cruce de miradas entre Bride y Leth.

Después de unos momentos.

Bride, Leth y Pix eran llevados como prisioneros por las forjas hasta llegar a otra sala en donde estaban el soldado elfo a cargo y el herrero enano.

Soldado Elfo: Señor, hemos encontrado a estos tres.

Al verlos, el elfo a cargo, el cual había asesinado al herrero enano dice.

Elfo Jefe: Que ratones más grandes hay por aquí…

Pero antes de terminar la frase el herrero  enano lo interrumpe.

Herrero: Esta listo.

De pronto desde todos lados de las paredes de la habitación se encienden extraños símbolos augurando la liberación de un mal olvidado.

Mientras que desde el centro de la habitación aparece una cúpula de metal proveniente del suelo, sorprendió de lo sucedido bride dice.

Bride: ¿Qué es eso?

El elfo jefe con una sonrisa le responde.

Elfo Jefe: Antes de morir tendrán el honor de ver a una obra prohibida…
(Mientras que la cúpula se abría)

Elfo Jefe: ...La Lamento De héroe… pero ¡QUE MIERDA!

Al abrirse totalmente la cúpula, en su interior solo había una armadura oxidada.

Elfo Jefe: ¡Maldito Enano! Esa basura no puede ser una creación del herrero majestuoso.

Desenfundando su espada el enfurecido elfo se acerca al herrero, el cual decía.

Herrero: Debe de ser ella… yo…

Sin poder decir nada más, el herrero yacía sin cabeza en el suelo.

El elfo al acercarse a la armadura nota que esta empuñaba unos papeles, al sacarlos y verlos dice algo más calmado.
Elfo Jefe: Después de todo, esto no será en vano.

Soldado Elfo: ¿Es la armadura?

Elfo Jefe: No… pero tengo algo que me llevara a ella.
(Mostrando los papeles)

Elfo Jefe: De todos modos habrá que llevarse esa armadura.

Al acercarse uno de los soldados a la armadura oxidada, Bride, Leth y Pix gritan de espanto al ver como el soldado que los cuidaba había sido mordido por un lobo feral en el cuello.

Soldado Elfo: AHHHHHHHHHHHHHH

Al ver aquello el Elfo Jefe  llama al otro soldado. Pero sin recibir respuesta alguna da media vuelta y queda helado al ver como la armadura oxidada tomaba de la cabeza del elfo, mientras que de el otro guantelete le aparecía una sierra giratoria.


Continuara…