sábado, 23 de julio de 2011

Capitulo 1 - El Lamento Del Heroe N°14

Sobre la nieve, Greywolf veía su sangre caer a ella, y como una hoja que caía de la rama de un árbol en pleno otoño, las siguientes palabras eran secuestradas por el viento hasta solo perderse en la nada.

Greywolf: Por que...

Momentos más atrás.

Dilavan escuchaba como Greywolf insultaba al conejo, pero en ese momento nota movimientos en uno de los pinos, de donde sale disparada una flecha la cual casi impacta en el lobo gris y con un suspiro Dilavan exclama “Pared de luz”,  acto seguido los licántropos ven como las flechas quedan incrustadas en la cúpula de luz.

Al cesar la lluvia de flechas, Dilavan Y Greywolf cruzan miradas, mientras tanto los arqueros elfos, escondidos seguían apuntando hacia la cúpula, sin embargo la cúpula de luz se desvanece en ese momento dejando perplejos a los elfos.

Arquero: Pero qué demonios…

Uno de los elfos decía, al ver como la cúpula al desaparecer dejaba a la vista el lugar sin la presencia de los licántropos.

Uno de los elfos daba señales a los demás, de los cuales dos arqueros salieron de su escondite para ir a verificar el lugar, al acercarse lo suficiente le señalan a los demás que se esfumaron, pero de pronto uno de los elfos siente como se mueve la nieve y de sorpresa de entre ella sale el lobo gris gritando “Arrase” seguido de figuras negras con forma del licántropo gris.

Arquero: Disparen.

Los dos elfos son asesinados por el lobo gris, mientras que Dilavan sale del escondite y dice “Corte de aire” con lo cual hace un movimiento con su espada en el aire, la cual provoca una ráfaga que impacta en uno de los arqueros, sin dejar de lanzar flechas los elfos eran aniquilados por las sombras del lobo gris.

Hasta que solo queda un elfo aturdido por la técnica de espada del lobo albino, el cual amenaza al elfo con su espada poniendo el filo de ella en su cuello.

Dilavan: Habla elfo ¿Qué demonios pretenden hacer en Icefall?

Una sonrisa sarcástica se le dibuja al elfo el cual responde ante la pregunta.

Arquero: ¡¡No le daré explicaciones a un impuro como tú, bestia!!!

El lobo gris de la garra de metal al escuchar aquello, le entierra la espada en la pierna provocándole un grito de dolor al elfo.

Greywolf: Sera mejor que respondas o hare de nuestra pequeña conversación algo más agradable.

Mientras decía aquello, este le enterraba aun más la espada en la pierna.

Con dificultad para hablar por el dolor, el elfo dice.

Arquero: Lo único que deberían saber,  es que pronto todo este corrupto mundo será purificado, borrando a bastardos como ustedes para siempre.

Aun mas enfadado por la respuesta, Greywolf intenta matarlo pero es detenido por Dilavan.

Dilavan: No será necesario que hagas eso.

Greywolf: Informara de nuestra presencia.

Dilavan: Da igual, tengo la sensación de que ya saben de nuestra presencia.

Al alejarse del malherido elfo, los licántropos oyen decir al elfo.

Arquero: ¡¡No me pueden dejar aquí!!

Greywolf al darse vuelta le responde.

Greywolf: Bueno señor “pureza” mándale saludos de mi parte a los yetis.

Con lo dicho siguieron su camino, solo oyendo a sus espaldas los insultos del elfo, lo que cada vez se oían más débiles.

Greywolf: Se han vuelto locos, desde cuando han sido tan hostiles.

Dilavan: Creo que tiene que ver con lo que encontraremos más adelante y espero que no sea lo que estoy pensando.

Bronze Hand.

Al interior de la taberna “El Enano Gruñón”, el bufón llamado Verlin tomaba de su leche helada, mientras veía como la gente del lugar bebía y reía, “Idiotas” pensó, pero de pronto un humano pasado de copas le dice.

Borracho ¡HEY! ¡BUFON! ¿Por qué no nos diviertes?

Mirando a la gente animándolo, Verlin suspira y dice.

Verlin: Bien, bien, por ser una ciudad tan encantadora, les contare una pequeña historia.

Mirando de reojo al vagabundo empieza su historia.

Hace mucho tiempo, en un reino muy lejano, en donde fue cuna de los más grandes caballeros que alguna vez existieron, de entre los cuales uno brillaba con más intensidad que del resto, su nombre era Sir Tristán, el más querido y respetado de todos, el cual la vida le sonreía, incontables hazañas se cuentan de él sin embargo no les contare hazañas sino la mejor parte, el cómo alguien paso de tenerlo todo a nada, Oh Destino, el sí que era afortunado, cuando iba a alguna guerra, su corazón latía con más fuerza al saber que su amada lo esperaba, pero como saben la rueda del destino sube como también baja, al estar tan ocupado yendo a batallas, olvido lo más importante, el amor, un día regresaba de alguna batalla o algo por el estilo solo para tener la noticia de que su amada se había ido con otro, enfurecido los busca, al encontrarlos, le dice lo importante que es para él, pero ya era tarde ella se había enamorado del otro caballero, cegado por el despecho asesina a su rival y en contra de su voluntad se lleva a su amada de vuelta a su hogar, que cruel eres Destino, ella al estar sola se suicida, Oh Destino, el ahora pobre caballero había asesinado a uno, sino a dos al romperle el corazón a la única persona que lo amo en verdad, pero bueno, el rey al enterarse, lo destierra quitándole su honor, su gloria, sino también haciéndole pedazos sus manos para que nunca pudiera volver a empuñar una espada en su vida…

De pronto el vagabundo se levanta y sale de la taberna, el bufón al ver aquello sonríe y dice apresuradamente.

Verlin: Y ya deben de adivinar el resto, todos vivieron muy felices.

Saliendo de la taberna oye los insultos por el final.

Al salir ve como el vagabundo se va del lugar, el bufón se acerca a un callejón oscuro y dice.

Verlin: Síguelo, no quiero sorpresas.

De la penumbra del callejón dos ojos brillan en la oscuridad.

Continuara…

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