En la punta de la torre más alta de la catedral, una silueta negra yacía posada sobre la torre, con la luna a su espalda, se le prenden dos ojos rojos , mientras tanto el futuro bufón todavía no podía digerir la situación, atrapado en un callejón sin salida veía como los poseídos seguían quietos como si hubiesen sido encantados por la luna.
Verlin: debo salir de aquí…
Sin embargo antes de intentar escapar ve como la silueta de la torre salta hacia el suelo desde la gran altura.
Verlin: Que mierda.
Sin rasguño alguno, la silueta yacía mirando a los poseídos, ya sin la luna a su espalda, se podía distinguir como su capa ondeaba sobre una especie de garra de metal mientras que sus ojos rojos miraban desde la cara de un licántropo gris, los poseídos al tener al alcance al licántropo se lanzan en un frenético ataque.
Verlin: Son demasiados, lo har…
Antes siquiera terminar, el lobo gris sonríe y a toda velocidad queda en frente del joven Verlin, acto seguido uno a uno los poseídos empiezan a caer, mientras que Verlin con el corazón a punto de salirse por su boca queda congelado.
Greywolf: ¿Te comió la lengua un lobo?
De pronto el lobo gris mira hacia la catedral la cual empieza a desprender una extraña luz de su interior.
Greywolf: Ya he visto esto.
Tomando al joven corre lejos de la catedral la que desde lejos se ve como explota en mil pedazos, el lobo gris algo inquieto dice.
Greywolf: Quédate aquí para que no me estorbes.
Pero antes de ir a la zona de la explosión escucha decir. “Miren lo que tenemos aquí”
Verlin y Greywolf ven hacia el techo de una casa en la cual había un encapuchado de negro mirándolos.
Con odio el lobo de la garra de metal dice.
Greywolf: Baelus… uno de los magos de pesadilla.
Ahora.
Después de acabar con los tres licántropos ferales, el reptil se apoya en un árbol, exhausto escucha a alguien aplaudir desde unos escombros, un bufón con su gracioso caminar aplaudía mientras se acercaba al hombre lagarto.
Verlin: Bravo, eso sí que fue impresionante.
El lagarto con un poco agradable voz dice.
Lagarto: ¿Quién demonios eres?
Verlin: Hahaha, tan claro como el agua, soy un bufón caminando por un extraño lugar.
Mirando de reojo a su lanza le dice al bufón.
Lagarto: No me digas.
Pero antes de intentar moverse hacia su lanza el bufón dice.
Verlin: No haría eso si fuera tu.
(Con una sínica sonrisa)
Lagarto: ¿Que quieres?
Verlin: Hahaha, haber como lo podría explicar, digamos que tu rol en esta historia se acabo… Draker.
Algo sorprendido el lagarto dice.
Draker: Deduzco que debes de ser el que soltó a esos lobos ferales.
Verlin: Hahaha, no, pero no me conviene que sepan de donde vienen, así que lo lamento pero tu jefe Raze nunca recibirá tu informe.
Mientras decía eso, sacaba con una de sus manos una daga que tenia oculta en su espalda.
Verlin: Y eso…
Lanzándole la daga hacia la cara, Draker apenas la esquiva dándole tiempo para contra atacar, el bufón con una sonrisa estúpida recibe un golpe en seco lanzándolo hacia el suelo, quedando al parecer inconsciente.
Draker: Claro que tu no los soltaste… debilucho.
El lagarto intuyendo que tal vez el bufón no estaría solo, corriendo a través del bosque inicia su regreso hacia Bronze Hand.
Mientras que el bufón yacía en el piso, este cierra su puño.
Pasado.
El encapuchado negro le responde al lobo gris.
Baelus: Todavía me recuerdas… maldito traidor.
Greywolf: ¡Oh¡ no sabía que tenían sentimientos.
Baelus: Dime ¿Qué has hecho con Arter?
Greywolf: ¿Arter? Ese hijo de puta obtuvo su merecido, pero sabes, dentro de un rato podrás saludarlo de mi parte.
Al terminar de decir eso ataca al mago de pesadilla con un Arrase (Técnica de espada de alta velocidad) pero antes de recibir el espadazo, este desaparece.
Greywolf: Una ilusión…
De sorpresa desde un costado, Greywolf recibe una bola de oscuridad la cual lo lanza al borde del techo, algo adolorido ve como el encapuchado negro aparece desde el otro lado.
Baelus: ¿Dolió? Eso no será nada comparado con lo que te hare.
Greywolf intentando moverse se da cuenta que no puede hacer movimiento alguno.
Greywolf: No responde mi cuerpo.
El joven Verlin ve como desde las mangas del encapuchado salen una docena de hilos negros los cuales inmovilizan al lobo de la garra de la metal, al estar frente al lobo gris, este pone sus manos sobre la cabeza de Greywolf, provocando que gritara.
Verlin: Suéltalo bastardo.
Baelus: No te preocupes por él, pronto será uno de mis esclavos.
Una gran cantidad de humo negro empezó a salir del encapuchado hacia Greywolf, el futuro bufón a toda velocidad corre hacia la zona de la explosión en busca de ayuda, al llegar ve como el minotauro yacía inconsciente mientras que Goldenwolf y Dargus luchaban entre sí.
Dargus: Siempre eh querido matarte maldito santurrón.
Goldenwolf: No eres tú, lucha contra eso.
Dargus: ¿Luchar? Hahaha me siento mejor que nunca.
De repente Dargus usa ¡Prisión Helada! El lobo dorado poco a poco empieza a congelarse hasta quedar encerrado en un cubo de hielo.
Dargus: Ahora el golpe de gracia.
Empuñando su espada corre hacia el congelado Goldenwolf, pero antes recibe un piedrazo de Verlin, dando vuelta Dargus lo mira enfurecido.
Dargus: Como te atreves…
Verlin: Mierda.
El poseído Dargus corre hacia Verlin pero antes de asestarle un golpe letal, se escucha como se quiebra el cubo de hielo.
Dargus: ¡Imposible!
Desde todos lados se escucha al lobo dorado gritar “¡¡¡¡¡¡¡¡¡AAAHHHHHH!!!!!!!!!!!!!”
Como en cámara lenta se podían ver lo pedazos de hielo volar por los aires mientras que Dargus gira su cabeza para ver el cubo de hielo, sin embargo de entre los pedazos se ve al lobo dorado brillar y correr a una endemoniada velocidad, sin reaccionar recibe un puñetazo y se escucha al lobo dorado decir “ Holy Rage” , por los aires Dargus sale disparado hacia una pared con los ojos en blanco, quedando al final inconsciente entre los escombros, al volver todo a la normalidad Goldenwolf queda apoyado de una rodilla en el suelo.
Goldenwolf: Mi deber es proteger…
Verlin sin asimilar lo sucedido solo atina a decir.
Verlin: ¡¡¡El mago de pesadillas va a matar al lobo gris!!! ¡¡¡Debes ayudarlo!!!
Goldenwolf: Greywolf…
Sin perder más tiempo, corren en auxilio del lobo gris.
Al llegar ven como todavía el mago sostenía la cabeza de Greywolf solo con la diferencia de que este ya no oponía tanta resistencia.
Goldenwolf: ¡Suéltalo!
Sin darle más tiempo el lobo dorado dice ¡Ataque sublime¡ un rayo de luz cae sobre el mago de pesadilla lanzándolo lejos de Greywolf, el lobo gris a punto de caer del techo es justo atrapado por Goldenwolf.
Goldenwolf: ¿Estás bien?
El lobo gris mirando hacia el suelo dice.
Greywolf: Jodidamente bien.
De pronto con su garra de metal lo toma del cuello empezándolo a ahorcar, el mago de pesadilla mientras se levantaba del suelo dice.
Baelus: Opuso demasiada resistencia, pero aun así lo oscuro de su corazón gano, volviéndolo a convertir en lo que siempre será… un maldito asesino.
Goldenwolf con dificultad para respirar le dice al lobo gris.
Goldenwolf: No… tiene que ser… así, siempre podemos… elegir…
Baelus: Hahaha, no funcionara tu discurso.
Pero de pronto se escucha decir.
Greywolf: No…
Soltando al lobo dorado se toma de la cabeza con sus dos manos, un millón de recuerdos se pasan por su mente, pero solo uno capta su atención. “Adiós… hijo”
Greywolf:¡¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!
El color negro de sus ojos es reemplazado por el tono rojo y desapareciendo de la vista del mago, de pronto Baelus siente como su cuerpo es partido por la mitad de un espadazo propinado por el lobo de la garra de metal.
Baelus: no puede ser…
El torso cae a los pies de Verlin, mientras que Greywolf se va del lugar sin decir palabra alguna.
Verlin: ¿Esta muerto?
Goldenwolf: Si… ha estado cerca, iré a ver a los demás.
Antes de seguirlo, Verlin es agarrado del tobillo por el agonizante mago de pesadilla.
Verlin: ¡Suéltame!
Tratando de golpearlo, la muñeca de Verlin es agarrada y el mago en ese momento pronuncia unas extrañas palabras, en ese instante Verlin siente como su brazo arde como si lo estuvieran quemando, pero todo cesa y el mago de pesadilla deja de existir, aterrorizado ve su brazo encontrando una marca en ella.
Verlin: …
Sin tener respuesta, solo se va del lugar, después de la muerte del encapuchado negro, las personas del lugar volvieron a la normalidad.
Mientras Verlin corriendo a su casa, encuentra a su padre llorando.
Papa: ¿Qué he hecho hijo?
Verlin: Papa…
El joven corre y abraza a su padre, llorando bajo la luz de la luna.
Destino, destino, ere tan cruel a veces… tan cruel.
Ahora.
Draker corría por el bosque, pero de golpe una lluvia de dagas lo deja incrustado a un árbol.
Verlin: Te dije…
El lagarto casi desmayándose del dolor dice.
Draker: ¿Quién eres?
El bufón sonriendo dice.
Verlin: Soy el destino…
Lanzándole una daga en la frente la cual lo mata al instante termina de decir.
Verlin: …y tu mi títere.
Un bufón con su andar gracioso corría por un bosque, de pronto en su graciosa cara se le forma una sonrisa grotesca, mientras que detrás de él una sombra con una cola lo sigue.
Fin.
Seguirá en:
Verlin, El Orgullo Del Débil.
sábado, 23 de julio de 2011
Verlin El Bufón N°2
Por un pasillo de mármol lleno de exóticos diamantes y extrañas armaduras, por aquel pasillo caminaba un bufón con su ropa maltrecha y manchada de sangre, victorioso veía hacia adelante murmurando entre risas... “He hecho lo que tú nunca podrás hacer…”
Antes de terminar la frase, es tragado por una cegadora luz proveniente del final del pasillo.
Súbitamente Verlin despierta.
Verlin: ¿Qué fue eso?
Sin dejarle tiempo para reflexionar sobre el asunto, se da cuenta que ya estaba oscureciendo en el lugar y de un salto dice.
Verlin: Mierda, mierda ¿Qué hare? Mi papa me matara.
A toda prisa toma sus cosas y corre hacia el pueblo.
Al llegar al pueblo nota algo raro, a esa hora deambulaba una gran masa de gente, en vez de aquello no había nadie deambulando como si de pronto el lugar se hubiese convertido en un pueblo fantasma, sin embargo dura poco su inquietud al ser rápidamente reemplazada por una urgencia mayor.
Verlin: ¿Qué invento?... papa vi un fantasma y me desmaye, no, no,suena estúpido.
Verlin: ¡¡AAHHH!! Estoy perdido.
Después de un rato llega a su casa.
Verlin se encontraba frente a la puerta de su casa, indeciso la ve por unos minutos sabiendo que al entrar lo esperaría un gran castigo.
Verlin: Castigo aquí voy.
Al terminar de decir esas palabras golpea la puerta dándose cuenta que esta ya estaba abierta, ya dentro de su hogar trata de caminar silenciosamente con la intención de encontrar refugio en su habitación.
Entre paso y paso oye la voz de su padre decir “ Te esperaba hijo”
Verlin: Estoy muerto.
Resignado camina hacia la cocina encontrando a su padre de espaldas cocinando algo.
Verlin: Papa lo puedo explicar, yo…
(Súbitamente es interrumpido por su padre)
Papa: Sabes hijo, tu madre siempre dijo que nunca me gustaría cocinar pero creo que le estoy tomando el gusto.
De pronto Verlin horrorizado ve hacia el suelo, el cual estaba lleno de sangre proveniente de debajo de la mesa, con miedo pregunta.
Verlin: ¿Qué estas cocinando?
Su padre al oír la pregunta se agacha y toma algo proveniente de debajo de la mesa y responde.
Papa: ¿No es obvio?
Al levantarse mira a su hijo y con una sonrisa le muestra la cabeza de su madre.
De un grito Verlin sale corriendo del lugar, solo oye el frenético reír de su padre, nunca antes había corrido tanto en su vida, exhausto deja de correr y llorando ve como una docena de personas corren hacia él, todos con sus ropas manchadas de sangre, hasta que de repente el joven grita.
Verlin: ¡¡¡¡ QUE MIERDA SUCEDE AQUÍ ¡!!!!
A punto de ser alcanzando, los atacantes sin previo aviso son acribillados por una metralla de púas de hielo, Verlin en shock ve como uno de los atacantes se arrastra hacia el mirándolo con unos ojos completamente negros.
Antes de ser tocado por el moribundo atacante de la nada alguien aparece y le incrusta una espada en la espalda así acabando con la vida del pobre bastardo, todavía fuera de si Verlin ve como el individuo saca su espada del cadáver, sin embargo se oye decir.
Goldenwolf: Maldición Dargus había que reducirlos no matarlos.
Dargus: No veía otra opción.
(En un tono sarcástico)
El lobo dorado sin nada más que hacer le dice al joven.
Goldenwolf: ¿Estás bien?
El futuro bufón lo mira algo más calmado y dice.
Verlin: Si… pero ¿Cómo supo que no era uno de ellos?
Dargus se da media vuelta y dice sonriendo.
Dargus: Porque gritaste…
Verlin mira los cuerpos pensando en lo cerca que estuvo de ser acribillado, sin embargo de los cuerpos caídos un extraño vapor negro empieza a emanar de ellos dirigiéndose al centro de la ciudad ¿Pero cómo? Si no había viento alguno en ese momento.
Verlin: ¿Qué demonios es eso que sale de los cuerpos?
Dargus y Goldenwolf lo miran y con una cara de no verle lógica a la pregunta le dicen.
Dargus: no veo nada… solo cadáveres.
Goldenwolf: Yo igual, dime ¿Qué acabas de ver?
En ese instante Verlin le explica lo del vapor y hacia donde se dirigían.
Algo incrédulo Dargus responde.
Dargus: Creo que esto ha sido mucho para ti.
El joven enfurecido responde.
Verlin: no estoy mintiendo, de hecho antes de que toda esta mierda sucediera vi a un encapuchado de negro con ese maldito vapor.
De pronto el silencio reino, solo quebrado por la voz del lobo dorado.
Goldenwolf: Esto puede ser mucho peor de lo que pensé, si es así necesitaremos a Fénix.
El lobo dorado mira al cielo y lanza una bola de luz con dirección hacia el centro de la ciudad.
Goldenwolf: Vamos, debió de haberla visto y tu muchacho mantente cerca.
Después de un rato llegan al centro de la ciudad en la cual había una antigua catedral, pero la entrada a esta estaba rodeada de gente, las cuales de inmediato dirigieron la mirada hacia el grupo de extraños.
Goldenwolf: No será fácil entrar.
Furiosos, el centenar de gente corre hacia el grupo, pero de pronto desde uno de los costados de la masa de gente, se ve como empiezan a volar por todos lados personas, a los lejos se ve como un minotauro embistiendo les abre paso a Goldenwolf y compañía.
Fénix: ¡¡¡Entren!!!!
Al dejar a la muchedumbre afuera de la catedral, ven hacia el fondo del salón de la catedral una silueta vestida con túnica negra con su rostro dejado a la incógnita por una capucha, el joven Verlin al verlo dice.
Verlin: Es él.
Goldenwolf: Cuidado, debe de ser uno de los súbditos de Aslar.
De pronto el individuo dice “Muy bien dicho licántropo, soy Baelus uno de los señores oscuros de lord Aslar y esta será su tumba.”
De pronto se escucha como desenfrenadamente tratan de echar abajo la puerta.
Fénix: No tenemos mucho tiempo… Voy por él.
Pero el minotauro frena, la mano de Dargus agarraba su brazo.
Dargus: Lo dudo…
El lobo dorado ve a Dargus el cual tenía sus ojos totalmente negros, a toda velocidad invoca una copia de luz de él mismo, al instante la copia de Goldenwolf toma a Verlin mientas que el real de un espadazo rompe una de las ventanas selladas, la copia saca a Verlin justo a tiempo antes de que el agujero se cerrara por una capa de hielo.
Verlin: ¡¡¡ESPERA!!!
La copia del lobo dorado lo mira y le señala que corra, al desvanecerse deja a Verlin frente a un eufórico centenar de personas.
Perseguido, Verlin corre desesperado solo logrando quedar atrapado en un callejón sin salida, pero resignado ve hacia la luna la cual quedaba justo arriba de la torre de la catedral, de pronto los poseídos se quedan parados mirando hacia la torre de la catedral, Verlin sin entender la situación vuelve a ver hacia la torre encontrando en medio de la luna a una silueta negra de la cual se encienden dos ojos rojos.
Finaliza en el siguiente número…
Antes de terminar la frase, es tragado por una cegadora luz proveniente del final del pasillo.
Súbitamente Verlin despierta.
Verlin: ¿Qué fue eso?
Sin dejarle tiempo para reflexionar sobre el asunto, se da cuenta que ya estaba oscureciendo en el lugar y de un salto dice.
Verlin: Mierda, mierda ¿Qué hare? Mi papa me matara.
A toda prisa toma sus cosas y corre hacia el pueblo.
Al llegar al pueblo nota algo raro, a esa hora deambulaba una gran masa de gente, en vez de aquello no había nadie deambulando como si de pronto el lugar se hubiese convertido en un pueblo fantasma, sin embargo dura poco su inquietud al ser rápidamente reemplazada por una urgencia mayor.
Verlin: ¿Qué invento?... papa vi un fantasma y me desmaye, no, no,suena estúpido.
Verlin: ¡¡AAHHH!! Estoy perdido.
Después de un rato llega a su casa.
Verlin se encontraba frente a la puerta de su casa, indeciso la ve por unos minutos sabiendo que al entrar lo esperaría un gran castigo.
Verlin: Castigo aquí voy.
Al terminar de decir esas palabras golpea la puerta dándose cuenta que esta ya estaba abierta, ya dentro de su hogar trata de caminar silenciosamente con la intención de encontrar refugio en su habitación.
Entre paso y paso oye la voz de su padre decir “ Te esperaba hijo”
Verlin: Estoy muerto.
Resignado camina hacia la cocina encontrando a su padre de espaldas cocinando algo.
Verlin: Papa lo puedo explicar, yo…
(Súbitamente es interrumpido por su padre)
Papa: Sabes hijo, tu madre siempre dijo que nunca me gustaría cocinar pero creo que le estoy tomando el gusto.
De pronto Verlin horrorizado ve hacia el suelo, el cual estaba lleno de sangre proveniente de debajo de la mesa, con miedo pregunta.
Verlin: ¿Qué estas cocinando?
Su padre al oír la pregunta se agacha y toma algo proveniente de debajo de la mesa y responde.
Papa: ¿No es obvio?
Al levantarse mira a su hijo y con una sonrisa le muestra la cabeza de su madre.
De un grito Verlin sale corriendo del lugar, solo oye el frenético reír de su padre, nunca antes había corrido tanto en su vida, exhausto deja de correr y llorando ve como una docena de personas corren hacia él, todos con sus ropas manchadas de sangre, hasta que de repente el joven grita.
Verlin: ¡¡¡¡ QUE MIERDA SUCEDE AQUÍ ¡!!!!
A punto de ser alcanzando, los atacantes sin previo aviso son acribillados por una metralla de púas de hielo, Verlin en shock ve como uno de los atacantes se arrastra hacia el mirándolo con unos ojos completamente negros.
Antes de ser tocado por el moribundo atacante de la nada alguien aparece y le incrusta una espada en la espalda así acabando con la vida del pobre bastardo, todavía fuera de si Verlin ve como el individuo saca su espada del cadáver, sin embargo se oye decir.
Goldenwolf: Maldición Dargus había que reducirlos no matarlos.
Dargus: No veía otra opción.
(En un tono sarcástico)
El lobo dorado sin nada más que hacer le dice al joven.
Goldenwolf: ¿Estás bien?
El futuro bufón lo mira algo más calmado y dice.
Verlin: Si… pero ¿Cómo supo que no era uno de ellos?
Dargus se da media vuelta y dice sonriendo.
Dargus: Porque gritaste…
Verlin mira los cuerpos pensando en lo cerca que estuvo de ser acribillado, sin embargo de los cuerpos caídos un extraño vapor negro empieza a emanar de ellos dirigiéndose al centro de la ciudad ¿Pero cómo? Si no había viento alguno en ese momento.
Verlin: ¿Qué demonios es eso que sale de los cuerpos?
Dargus y Goldenwolf lo miran y con una cara de no verle lógica a la pregunta le dicen.
Dargus: no veo nada… solo cadáveres.
Goldenwolf: Yo igual, dime ¿Qué acabas de ver?
En ese instante Verlin le explica lo del vapor y hacia donde se dirigían.
Algo incrédulo Dargus responde.
Dargus: Creo que esto ha sido mucho para ti.
El joven enfurecido responde.
Verlin: no estoy mintiendo, de hecho antes de que toda esta mierda sucediera vi a un encapuchado de negro con ese maldito vapor.
De pronto el silencio reino, solo quebrado por la voz del lobo dorado.
Goldenwolf: Esto puede ser mucho peor de lo que pensé, si es así necesitaremos a Fénix.
El lobo dorado mira al cielo y lanza una bola de luz con dirección hacia el centro de la ciudad.
Goldenwolf: Vamos, debió de haberla visto y tu muchacho mantente cerca.
Después de un rato llegan al centro de la ciudad en la cual había una antigua catedral, pero la entrada a esta estaba rodeada de gente, las cuales de inmediato dirigieron la mirada hacia el grupo de extraños.
Goldenwolf: No será fácil entrar.
Furiosos, el centenar de gente corre hacia el grupo, pero de pronto desde uno de los costados de la masa de gente, se ve como empiezan a volar por todos lados personas, a los lejos se ve como un minotauro embistiendo les abre paso a Goldenwolf y compañía.
Fénix: ¡¡¡Entren!!!!
Al dejar a la muchedumbre afuera de la catedral, ven hacia el fondo del salón de la catedral una silueta vestida con túnica negra con su rostro dejado a la incógnita por una capucha, el joven Verlin al verlo dice.
Verlin: Es él.
Goldenwolf: Cuidado, debe de ser uno de los súbditos de Aslar.
De pronto el individuo dice “Muy bien dicho licántropo, soy Baelus uno de los señores oscuros de lord Aslar y esta será su tumba.”
De pronto se escucha como desenfrenadamente tratan de echar abajo la puerta.
Fénix: No tenemos mucho tiempo… Voy por él.
Pero el minotauro frena, la mano de Dargus agarraba su brazo.
Dargus: Lo dudo…
El lobo dorado ve a Dargus el cual tenía sus ojos totalmente negros, a toda velocidad invoca una copia de luz de él mismo, al instante la copia de Goldenwolf toma a Verlin mientas que el real de un espadazo rompe una de las ventanas selladas, la copia saca a Verlin justo a tiempo antes de que el agujero se cerrara por una capa de hielo.
Verlin: ¡¡¡ESPERA!!!
La copia del lobo dorado lo mira y le señala que corra, al desvanecerse deja a Verlin frente a un eufórico centenar de personas.
Perseguido, Verlin corre desesperado solo logrando quedar atrapado en un callejón sin salida, pero resignado ve hacia la luna la cual quedaba justo arriba de la torre de la catedral, de pronto los poseídos se quedan parados mirando hacia la torre de la catedral, Verlin sin entender la situación vuelve a ver hacia la torre encontrando en medio de la luna a una silueta negra de la cual se encienden dos ojos rojos.
Finaliza en el siguiente número…
Verlin El Bufón N°1
Verlin El Bufón N°1
Un bufón con su andar gracioso corría por un bosque, pero de pronto se detiene para observar hacia uno de sus lados llevándose tal vez no la sorpresa de ver como un hombre lagarto pasaba a toda velocidad por entre los árboles, con satisfacción se le dibuja una sonrisa en el rostro y dice.
Verlin: Solo somos títeres movidos por los hilos del cruel destino… hahaha.
Riéndose a carcajadas el bufón da media vuelta y se devuelve hacia las ruinas de una antigua ciudad enana…
Mientras nuestro peculiar personaje camina, les contare mas sobre él, no todo el tiempo Verlin fue un bufón, siempre hay algo que nos marca, una razón, una inspiración, un sueño o simplemente una extraña mezcla de todo lo anterior, pero para saber más tendremos que viajar al pasado.
¡¡VERLIN!!!
¡¡¡VERLIN, DESPIERTA DE UNA VEZ!!!
Verlin: ¿Ah? Un ratito mas…
(En ese momento se oye el roncar de Verlin)
De un portazo la madre del joven entra y furiosa corre las cortinas de la ventana.
Madre: Hasta cuando piensas tener esa actitud, ¡Ya tienes 20 años!
Con el griterío de la mujer y los rayos del sol provocaron finalmente que Verlin desistiera de intentar seguir durmiendo.
Verlin: ¿Para que la violencia?, ya me estaba levantando.
Madre: Apúrate, tu padre te espera en el taller.
Con esto dicho la mujer abandona la habitación dejando al joven viendo con cara de sueño hacia la ventana.
Verlin: Por lo menos dormí hasta el mediodía.
Ahora.
Detrás de unos escombros, Verlin observaba como Bride, Pix y Leth escapaban de un lobo feral, mientras que por otro lado un hombre lagarto luchaba en desventaja contra tres licántropos ferales.
El heroico Lagarto atraviesa a uno de los lobos con su lanza, matándolo en el acto, pero sin previo aviso otro licántropo le incrusta los dientes en uno de sus brazos dejándolo listo para el golpe de gracia del tercer lobo feral, el restante licántropo se lanza con dirección al cuello del lagarto pero sin antes recibir un coletazo del lagarto, sin embargo el lobo feral que había mordido su brazo desgarra un gran pedazo de carne de su brazo provocando un grito de dolor hacia el cielo, herido ve como los licántropos se preparan para atacar de nuevo.
Lagarto: Malnacidos…
Pasado.
Ya vestido, Verlin sale de su casa con dirección hacia el taller de su padre, en donde este se ganaba la vida creando artesanía con madera.
Verlin: Oga Gaga.
Padre: Que te eh dicho de no hablar con la boca llena.
Verlin: Go Giengo.
Padre: No tienes remedio, llegas justo a tiempo, necesito que vayas al bosque por madera.
(Tragando lo que comía, Verlin responde)
Verlin: ¿Es necesario que sea yo?
Padre: Sep, estoy atrasado con unos pedidos.
Verlin: Aff…
(Retirándose del lugar escucha a su padre decir)
Padre: Por favor, trata de llegar hoy.
Verlin: Ha – Ha – Ha.
Tomando un hacha y un bolso sale del taller, todavía con sueño pasa por la plaza del pueblo, pero algo atrae la mirada del futuro bufón, de entre la gente un tipo vestido con una túnica con capucha negra pasa por al lado de él, desde sus mangas salía un vapor negro como si se estuviera quemando por dentro, sorprendido ve como la gente no se percata de la presencia del vapor negro que expelía el encapuchado de negro, luego de unos momentos el tipo desaparece entre la multitud.
Verlin: Creo que debería dormir más…
Ignorando lo visto sigue su camino.
Ahora.
El lagarto con uno de sus brazos inutilizados corre hacia el cuerpo del caído licántropo y sacándole su lanza, grita hacia los restantes lobos ferales.
Lagarto: ¡¡VAMOS, VENGAN POR MI!! ¡¡ ME LOS LLEVARE CONMIGO BASTARDOS!!
Con un aullido los lobos ferales inician su arremetida, con un ataque por sus dos flancos, el lagarto logra asesinar a uno de ellos incrustándole su lanza en el cuello, a toda velocidad intenta bloquear el ataque del restante lobo con su cola, pero el licántropo logra esquivar el coletazo y con gran agilidad se lanza en contra del cuello del lagarto, en su desesperación con su mano trata de mantener lejos la cabeza del lobo de su cuello, a punto de doblegarse el reptil aprovecha la corta distancia y con un mordisco desgarra parte del cuello del lobo feral.
Con los tres lobos ferales muertos, de pronto el reptil escucha a alguien aplaudir.
Pasado.
En un bosque aledaño del pueblo, Verlin seguía cortando madera, algo cansado se sienta bajo la sombra de uno de los arboles logrando dormirse bajo él.
Mientras que por otro lado tres figuras veían al pueblo a la distancia, de pronto uno de ellos habla.
Dargus: Vamos Goldenwolf, ¿Hace cuanto tiempo que no dormimos en una cama?
Algo indeciso el lobo dorado ve hacia el humano y minotauro, hasta que finalmente dice.
Goldenwolf: Bien, solo una noche estaremos.
Continuara…
Un bufón con su andar gracioso corría por un bosque, pero de pronto se detiene para observar hacia uno de sus lados llevándose tal vez no la sorpresa de ver como un hombre lagarto pasaba a toda velocidad por entre los árboles, con satisfacción se le dibuja una sonrisa en el rostro y dice.
Verlin: Solo somos títeres movidos por los hilos del cruel destino… hahaha.
Riéndose a carcajadas el bufón da media vuelta y se devuelve hacia las ruinas de una antigua ciudad enana…
Mientras nuestro peculiar personaje camina, les contare mas sobre él, no todo el tiempo Verlin fue un bufón, siempre hay algo que nos marca, una razón, una inspiración, un sueño o simplemente una extraña mezcla de todo lo anterior, pero para saber más tendremos que viajar al pasado.
¡¡VERLIN!!!
¡¡¡VERLIN, DESPIERTA DE UNA VEZ!!!
Verlin: ¿Ah? Un ratito mas…
(En ese momento se oye el roncar de Verlin)
De un portazo la madre del joven entra y furiosa corre las cortinas de la ventana.
Madre: Hasta cuando piensas tener esa actitud, ¡Ya tienes 20 años!
Con el griterío de la mujer y los rayos del sol provocaron finalmente que Verlin desistiera de intentar seguir durmiendo.
Verlin: ¿Para que la violencia?, ya me estaba levantando.
Madre: Apúrate, tu padre te espera en el taller.
Con esto dicho la mujer abandona la habitación dejando al joven viendo con cara de sueño hacia la ventana.
Verlin: Por lo menos dormí hasta el mediodía.
Ahora.
Detrás de unos escombros, Verlin observaba como Bride, Pix y Leth escapaban de un lobo feral, mientras que por otro lado un hombre lagarto luchaba en desventaja contra tres licántropos ferales.
El heroico Lagarto atraviesa a uno de los lobos con su lanza, matándolo en el acto, pero sin previo aviso otro licántropo le incrusta los dientes en uno de sus brazos dejándolo listo para el golpe de gracia del tercer lobo feral, el restante licántropo se lanza con dirección al cuello del lagarto pero sin antes recibir un coletazo del lagarto, sin embargo el lobo feral que había mordido su brazo desgarra un gran pedazo de carne de su brazo provocando un grito de dolor hacia el cielo, herido ve como los licántropos se preparan para atacar de nuevo.
Lagarto: Malnacidos…
Pasado.
Ya vestido, Verlin sale de su casa con dirección hacia el taller de su padre, en donde este se ganaba la vida creando artesanía con madera.
Verlin: Oga Gaga.
Padre: Que te eh dicho de no hablar con la boca llena.
Verlin: Go Giengo.
Padre: No tienes remedio, llegas justo a tiempo, necesito que vayas al bosque por madera.
(Tragando lo que comía, Verlin responde)
Verlin: ¿Es necesario que sea yo?
Padre: Sep, estoy atrasado con unos pedidos.
Verlin: Aff…
(Retirándose del lugar escucha a su padre decir)
Padre: Por favor, trata de llegar hoy.
Verlin: Ha – Ha – Ha.
Tomando un hacha y un bolso sale del taller, todavía con sueño pasa por la plaza del pueblo, pero algo atrae la mirada del futuro bufón, de entre la gente un tipo vestido con una túnica con capucha negra pasa por al lado de él, desde sus mangas salía un vapor negro como si se estuviera quemando por dentro, sorprendido ve como la gente no se percata de la presencia del vapor negro que expelía el encapuchado de negro, luego de unos momentos el tipo desaparece entre la multitud.
Verlin: Creo que debería dormir más…
Ignorando lo visto sigue su camino.
Ahora.
El lagarto con uno de sus brazos inutilizados corre hacia el cuerpo del caído licántropo y sacándole su lanza, grita hacia los restantes lobos ferales.
Lagarto: ¡¡VAMOS, VENGAN POR MI!! ¡¡ ME LOS LLEVARE CONMIGO BASTARDOS!!
Con un aullido los lobos ferales inician su arremetida, con un ataque por sus dos flancos, el lagarto logra asesinar a uno de ellos incrustándole su lanza en el cuello, a toda velocidad intenta bloquear el ataque del restante lobo con su cola, pero el licántropo logra esquivar el coletazo y con gran agilidad se lanza en contra del cuello del lagarto, en su desesperación con su mano trata de mantener lejos la cabeza del lobo de su cuello, a punto de doblegarse el reptil aprovecha la corta distancia y con un mordisco desgarra parte del cuello del lobo feral.
Con los tres lobos ferales muertos, de pronto el reptil escucha a alguien aplaudir.
Pasado.
En un bosque aledaño del pueblo, Verlin seguía cortando madera, algo cansado se sienta bajo la sombra de uno de los arboles logrando dormirse bajo él.
Mientras que por otro lado tres figuras veían al pueblo a la distancia, de pronto uno de ellos habla.
Dargus: Vamos Goldenwolf, ¿Hace cuanto tiempo que no dormimos en una cama?
Algo indeciso el lobo dorado ve hacia el humano y minotauro, hasta que finalmente dice.
Goldenwolf: Bien, solo una noche estaremos.
Continuara…
Capitulo 1 - El Lamento Del Heroe N°17
Greywolf atónito es empujado por Dilavan colina abajo chocando con todo lo que estuviera a su paso, después de unos momentos, el lobo gris por fin termina su descenso, incorporándose con todo el cuerpo adolorido, de pronto gime al percatarse que un trozo de madera se había incrustado cerca de de las cotillas, al removerlo de inmediato empieza a brotar sangre de la herida con lo cual mira como algunas gotas caen a la nieve pero todavía sin absorber lo sucedido dice.
Greywolf: ¿Por qué? ¡POR QUE? Maldita sea.
Sin embargo poco duro la tranquilidad al notar como una docena de elfos bajaban por la colina en su persecución, sin perder tiempo corre a través de la helada tierra.
Mientras tanto.
Viendo desde las alturas Sherazad y Gred observaban la escena.
Gred: Bueno Sherazad, debo decir que pensé que sería más difícil.
El guardián de tierra lo mira con una ceja levantada a lo cual le responde.
Sherazad: No es muy prudente subestimarlo, después de todo luchó junto a los difuntos guardianes años atrás ¿no?
Gred: buen punto aunque da igual, ya tengo lo que buscaba.
Con lo cual mira hacia el caído licántropo albino.
Bronze Hand.
Con sus hombres desplegados por las afuera de la ciudad, Raze inquieto espera noticias de los desaparecidos jóvenes.
Raze: Maldito Draken, que pensaran si descubren que usó a esos mocosos como carnada, lo mas probable es que me destituyan de mi cargo y eso no puedo permitirlo.
Al terminar de decir aquello, el comisario y otros subordinados seguían revisando el bosque mientras que un grupo de dos soldados buscaban cerca de las ruinas de la antigua ciudad, algo molesto uno de ellos dice.
Mike: A esta hora estaría durmiendo en mi puesto si no fuera por esto.
Su compañero aprovechando el tema dice.
Joseph: hablando de ello, espérame iré a regar los arbustos.
Con un tono despreocupado Mike responde.
Mike: Tomate tu tiempo.
Joseph apurando el paso se aleja de su compañero y entre la espesura de la vegetación empieza a hacer su urgencia, silbando trataba de hacer alguna figura en la tierra pero de pronto escucha el crujir de unas ramas secas.
Joseph: ¿Ah?
Sentando sin apuro Mike esperaba a su compañero sin antes escuchar un espantoso grito, de un golpe el soldado se levanta y corre donde su camarada.
Mike: ¡Joseph!
Pero al llegar donde Joseph queda helado al presenciar como un horrible hombre lagarto mordía uno de los brazos del mutilado soldado.
Mike: ¡OH MIERDA! ¡OH MIERDA!
Totalmente desesperado el soldado corre con todas sus fuerzas, después de unos momentos se detiene exhausto mirando hacia todos lados sin embargo siente una gran punzada de dolor, incrédulo ve como una puntiaguda cola salía de su abdomen.
En otro lado Raze y los que lo acompañaban escuchan desde las cercanías un desgarrador grito, sin perder tiempo se dirigen rápidamente al lugar, desconcertados se encuentran con la horrible bestia la cual se alimentaba del pobre soldado, acto seguido el comisario grita.
Raze: ¡Maten a esa abominación!
Sin embargo antes de poder hacer algo el lagarto salta sobre la copa de unos de los árboles y solo se desvanece dejando la macabra escena, uno de los soldados dice.
Soldado: Señor esa cosa se parecía a Draken.
El comisario con un tono preocupado contesta.
Raze: Eso me temo…
Sin poder terminar, Raze ve como su ayudante Pierr corre hacia él, exhausto este le entrega un mensaje.
Raze: ¿Ahora qué?
Pierr: Señor tengo una carta para usted.
Sin perder tiempo le quita la carta, al abrirla su rostro se pone pálido hasta dejar caer la carta.
Raze: Mierda, no puede ser…
Mientras el comisario maldecía, un extracto de la nota se podía ver en el suelo.
“… En unos días más uno de nuestros caballeros viajara hacia su ciudad para la correspondiente inspección...”
Al final de la nota se podía apreciar el famoso sello de la orden de la cruz dorada.
Icefall.
Escondido detrás de unos arboles el lobo gris veía pasar a las patrullas elfos, después de unos momentos Greywolf ya se hallaba lejos de sus captores viajando por la helada tierra, perdido este se desploma luego sobre la nieve ve como unas borrosas siluetas se acercan a él.
Greywolf: Yetis… nunca imagine terminar así.
Pensó en ese momento pero sin asombro reconoce las figuras las cuales una de ellas dice.
Mercenario: Miren que encontramos por aquí, sino al famoso Greywolf El oscuro… debo admitir que eres escurridizo pero no te preocupes ya te llevaremos hacia tu ejecución.
Sin fuerzas el lobo gris piensa.
Greywolf: Creo que los yetis eran una mejor opción.
Mientras tanto en otro lugar Bride y compañía llegaban al campamento elfo.
Continuara…
Greywolf: ¿Por qué? ¡POR QUE? Maldita sea.
Sin embargo poco duro la tranquilidad al notar como una docena de elfos bajaban por la colina en su persecución, sin perder tiempo corre a través de la helada tierra.
Mientras tanto.
Viendo desde las alturas Sherazad y Gred observaban la escena.
Gred: Bueno Sherazad, debo decir que pensé que sería más difícil.
El guardián de tierra lo mira con una ceja levantada a lo cual le responde.
Sherazad: No es muy prudente subestimarlo, después de todo luchó junto a los difuntos guardianes años atrás ¿no?
Gred: buen punto aunque da igual, ya tengo lo que buscaba.
Con lo cual mira hacia el caído licántropo albino.
Bronze Hand.
Con sus hombres desplegados por las afuera de la ciudad, Raze inquieto espera noticias de los desaparecidos jóvenes.
Raze: Maldito Draken, que pensaran si descubren que usó a esos mocosos como carnada, lo mas probable es que me destituyan de mi cargo y eso no puedo permitirlo.
Al terminar de decir aquello, el comisario y otros subordinados seguían revisando el bosque mientras que un grupo de dos soldados buscaban cerca de las ruinas de la antigua ciudad, algo molesto uno de ellos dice.
Mike: A esta hora estaría durmiendo en mi puesto si no fuera por esto.
Su compañero aprovechando el tema dice.
Joseph: hablando de ello, espérame iré a regar los arbustos.
Con un tono despreocupado Mike responde.
Mike: Tomate tu tiempo.
Joseph apurando el paso se aleja de su compañero y entre la espesura de la vegetación empieza a hacer su urgencia, silbando trataba de hacer alguna figura en la tierra pero de pronto escucha el crujir de unas ramas secas.
Joseph: ¿Ah?
Sentando sin apuro Mike esperaba a su compañero sin antes escuchar un espantoso grito, de un golpe el soldado se levanta y corre donde su camarada.
Mike: ¡Joseph!
Pero al llegar donde Joseph queda helado al presenciar como un horrible hombre lagarto mordía uno de los brazos del mutilado soldado.
Mike: ¡OH MIERDA! ¡OH MIERDA!
Totalmente desesperado el soldado corre con todas sus fuerzas, después de unos momentos se detiene exhausto mirando hacia todos lados sin embargo siente una gran punzada de dolor, incrédulo ve como una puntiaguda cola salía de su abdomen.
En otro lado Raze y los que lo acompañaban escuchan desde las cercanías un desgarrador grito, sin perder tiempo se dirigen rápidamente al lugar, desconcertados se encuentran con la horrible bestia la cual se alimentaba del pobre soldado, acto seguido el comisario grita.
Raze: ¡Maten a esa abominación!
Sin embargo antes de poder hacer algo el lagarto salta sobre la copa de unos de los árboles y solo se desvanece dejando la macabra escena, uno de los soldados dice.
Soldado: Señor esa cosa se parecía a Draken.
El comisario con un tono preocupado contesta.
Raze: Eso me temo…
Sin poder terminar, Raze ve como su ayudante Pierr corre hacia él, exhausto este le entrega un mensaje.
Raze: ¿Ahora qué?
Pierr: Señor tengo una carta para usted.
Sin perder tiempo le quita la carta, al abrirla su rostro se pone pálido hasta dejar caer la carta.
Raze: Mierda, no puede ser…
Mientras el comisario maldecía, un extracto de la nota se podía ver en el suelo.
“… En unos días más uno de nuestros caballeros viajara hacia su ciudad para la correspondiente inspección...”
Al final de la nota se podía apreciar el famoso sello de la orden de la cruz dorada.
Icefall.
Escondido detrás de unos arboles el lobo gris veía pasar a las patrullas elfos, después de unos momentos Greywolf ya se hallaba lejos de sus captores viajando por la helada tierra, perdido este se desploma luego sobre la nieve ve como unas borrosas siluetas se acercan a él.
Greywolf: Yetis… nunca imagine terminar así.
Pensó en ese momento pero sin asombro reconoce las figuras las cuales una de ellas dice.
Mercenario: Miren que encontramos por aquí, sino al famoso Greywolf El oscuro… debo admitir que eres escurridizo pero no te preocupes ya te llevaremos hacia tu ejecución.
Sin fuerzas el lobo gris piensa.
Greywolf: Creo que los yetis eran una mejor opción.
Mientras tanto en otro lugar Bride y compañía llegaban al campamento elfo.
Continuara…
Capitulo 1 - El Lamento Del Heroe N°16
Por la calle principal de Bronze Hand caminaba Raze mirando a su alrededor como todos los días, siempre tenía la costumbre de ver los detalles de las casas como un niño pequeño mirando a las hormigas trabajar.
Raze: Que tranquilo esta esto.
Era cierto, después de los reportes de ataques de licántropos ferales, como por arte de magia todo se había tranquilizado, aun así todavía no recibía reportes de la caza de los lobos ferales, pero confiaba en el agente que había enviado para tal tarea.
Raze: Buenos días.
Dijo al entrar en la comisaria en donde sus ayudantes lo miran sorprendidos.
Pierr: Llega temprano jefe.
Raze: Por supuesto, debo dar el ejemplo.
Pierr: Toda la razón señor.
Al entrar a su oficina con su lame botas oficial, algunos de sus ayudantes dicen “Parece que no se emborracho anoche” provocando una risa de los presentes.
Sentado en su escritorio mira al joven humano de aspecto temeroso y delgado y le dice.
Raze: ¿Qué tenemos para hoy?
Pierr: No mucho señor.
Tocándose la barbilla Raze dice.
Raze: ¿No hay ningún reporte de algún mocoso extraviado deambulando en la noche?
Pierr: No señor.
Raze: Entonces…
Levantándose de su despacho sale de su oficina y les dice a sus subordinados.
Raze: Formen un equipo de búsqueda y revisen la ciudad, se han extraviado tres jóvenes, los cuales están compuestos por un humano, una elfa y un enano.
Pero antes de seguir un guardia levanta la mano.
Guardia: Señor ayer tres jóvenes con esas descripciones salieron por la entrada que resguardaba.
Raze: ¡¡Que!!! Eres un incompetente, cómo pudiste dejarlos salir, sabes que nadie puede hacerlo.
Guardia: pero señor iban acompañados de Draken y pense que estaba bien dejarlos ir con él.
Raze: …
Sin nada que decir piensa “No creo que los use como carnada pero…” de pronto grita.
Raze: Maldito sea, reúnan a todos, saldremos de inmediato.
Icefall.
En las cercanías del lago de cristal, desde una apartada colina, se podía apreciar como flotaba majestuosamente el castillo de cristal, pero precisamente ese castillo no era el centro de atención, sino, lo que sucedía en la apartada colina, acorralados Greywolf grita.
Greywolf: ¡¡¡Cómo pudiste malnacido!!!
Dilavan: Sherazad ¿Qué has hecho?
El guardián de tierra, implacable responde.
Sherazad: Lo que debe hacerse.
El lobo albino sin entender responde.
Dilavan: ¡¡¡De que hablas!!!! ¡¡¡Te has vuelto loco!!!
Con una sonrisa Sherazad responde.
Sherazad: Nunca lo entenderías.
El lobo de la garra de metal desenfundando su espada le grita a Sherazad.
Greywolf: ¡¡¡Nunca debiste haber vuelto pero arreglare eso de inmediato!!!
En ese instante los arqueros elfos esperaban la orden para iniciar su infierno de flechas, sin embargo otro personaje hace aparición en aquel lugar.
“Ha pasado tiempo Dilavan”
El lobo albino al ver a aquel elfo, se le vienen a la mente los recuerdos de aquella vez que estuvo en Istrad la capital elfica en plena guerra del lago de cristal.
Flashback.
En la sala real, Dilavan se encontraba ante el monarca elfo, el cual sentando escuchaba la petición de ayuda de parte de la delegación de licántropos albinos.
Dilavan: Su majestad, es imperioso que nos brinden su ayuda, los enanos han caído y las tropas del señor del hielo poco a poco avanzan hacia nuestra capital y cuando estén sobre nuestras cenizas miraran hacia acá.
Cuando termina de decir aquellas palabras ve como el consejero real se acerca al viejo rey y le susurra al oído.
Después de unos momentos.
La delegación de licántropos salía de la ciudad, los cuales eran vistos por una gran aglomeración de elfos curiosos, Dilavan dirige su mirada hacia una joven elfa y piensa “Tan joven y inocente, ignorante de que todo se ha ido a la mierda por culpa de un codicioso hijo de puta”
Ahora.
El lobo albino lo mira directo a los ojos y dice.
Dilavan: Gred, el consejero del rey elfo.
Gred: Hahaha, ex consejero dirás, el rey ha muerto y con su heredero desterrado ¿adivina quién manda ahora?
El lobo albino riéndose, dice.
Dilavan: Ya veo, por eso desde el primer momento que te vi supe que eras un hijo de puta y adivina que, lo sigues siendo ahora.
Gred: Guárdate tus palabras las necesitaras para mandarles mis saludos a Goldenwolf.
Dando la orden, los arqueros desatan el infierno de flechas pero Dilavan activa su Pared de luz dejando las flechas incrustadas en ella, pero de pronto desde el piso una roca puntiaguda atraviesa al lobo albino, lo cual provoca que se desvanezca la cúpula de luz, Sherazad con un movimientos de manos hace que la roca vuelva a la tierra, mientras Greywolf toma a su amigo, el cual se desangraba, Dilavan con dificultad para hablar le dice al lobo gris.
Dilavan: El brillo yace en la esperanza.
Sin entender las palabras, le responde.
Greywolf: No hables, te sacare de aquí.
Una inocente sonrisa se le forma al lobo albino, el cual dice.
Dilavan: Advierte a los demás.
Al terminar de decir aquello, empuja al lobo gris, el cual cae colina abajo rodando, finalmente cae de rodillas en la nieve y ve como los elfos se dirigen hacia él.
Dilavan: Lo siento… Greywolf.
Continuara…
Raze: Que tranquilo esta esto.
Era cierto, después de los reportes de ataques de licántropos ferales, como por arte de magia todo se había tranquilizado, aun así todavía no recibía reportes de la caza de los lobos ferales, pero confiaba en el agente que había enviado para tal tarea.
Raze: Buenos días.
Dijo al entrar en la comisaria en donde sus ayudantes lo miran sorprendidos.
Pierr: Llega temprano jefe.
Raze: Por supuesto, debo dar el ejemplo.
Pierr: Toda la razón señor.
Al entrar a su oficina con su lame botas oficial, algunos de sus ayudantes dicen “Parece que no se emborracho anoche” provocando una risa de los presentes.
Sentado en su escritorio mira al joven humano de aspecto temeroso y delgado y le dice.
Raze: ¿Qué tenemos para hoy?
Pierr: No mucho señor.
Tocándose la barbilla Raze dice.
Raze: ¿No hay ningún reporte de algún mocoso extraviado deambulando en la noche?
Pierr: No señor.
Raze: Entonces…
Levantándose de su despacho sale de su oficina y les dice a sus subordinados.
Raze: Formen un equipo de búsqueda y revisen la ciudad, se han extraviado tres jóvenes, los cuales están compuestos por un humano, una elfa y un enano.
Pero antes de seguir un guardia levanta la mano.
Guardia: Señor ayer tres jóvenes con esas descripciones salieron por la entrada que resguardaba.
Raze: ¡¡Que!!! Eres un incompetente, cómo pudiste dejarlos salir, sabes que nadie puede hacerlo.
Guardia: pero señor iban acompañados de Draken y pense que estaba bien dejarlos ir con él.
Raze: …
Sin nada que decir piensa “No creo que los use como carnada pero…” de pronto grita.
Raze: Maldito sea, reúnan a todos, saldremos de inmediato.
Icefall.
En las cercanías del lago de cristal, desde una apartada colina, se podía apreciar como flotaba majestuosamente el castillo de cristal, pero precisamente ese castillo no era el centro de atención, sino, lo que sucedía en la apartada colina, acorralados Greywolf grita.
Greywolf: ¡¡¡Cómo pudiste malnacido!!!
Dilavan: Sherazad ¿Qué has hecho?
El guardián de tierra, implacable responde.
Sherazad: Lo que debe hacerse.
El lobo albino sin entender responde.
Dilavan: ¡¡¡De que hablas!!!! ¡¡¡Te has vuelto loco!!!
Con una sonrisa Sherazad responde.
Sherazad: Nunca lo entenderías.
El lobo de la garra de metal desenfundando su espada le grita a Sherazad.
Greywolf: ¡¡¡Nunca debiste haber vuelto pero arreglare eso de inmediato!!!
En ese instante los arqueros elfos esperaban la orden para iniciar su infierno de flechas, sin embargo otro personaje hace aparición en aquel lugar.
“Ha pasado tiempo Dilavan”
El lobo albino al ver a aquel elfo, se le vienen a la mente los recuerdos de aquella vez que estuvo en Istrad la capital elfica en plena guerra del lago de cristal.
Flashback.
En la sala real, Dilavan se encontraba ante el monarca elfo, el cual sentando escuchaba la petición de ayuda de parte de la delegación de licántropos albinos.
Dilavan: Su majestad, es imperioso que nos brinden su ayuda, los enanos han caído y las tropas del señor del hielo poco a poco avanzan hacia nuestra capital y cuando estén sobre nuestras cenizas miraran hacia acá.
Cuando termina de decir aquellas palabras ve como el consejero real se acerca al viejo rey y le susurra al oído.
Después de unos momentos.
La delegación de licántropos salía de la ciudad, los cuales eran vistos por una gran aglomeración de elfos curiosos, Dilavan dirige su mirada hacia una joven elfa y piensa “Tan joven y inocente, ignorante de que todo se ha ido a la mierda por culpa de un codicioso hijo de puta”
Ahora.
El lobo albino lo mira directo a los ojos y dice.
Dilavan: Gred, el consejero del rey elfo.
Gred: Hahaha, ex consejero dirás, el rey ha muerto y con su heredero desterrado ¿adivina quién manda ahora?
El lobo albino riéndose, dice.
Dilavan: Ya veo, por eso desde el primer momento que te vi supe que eras un hijo de puta y adivina que, lo sigues siendo ahora.
Gred: Guárdate tus palabras las necesitaras para mandarles mis saludos a Goldenwolf.
Dando la orden, los arqueros desatan el infierno de flechas pero Dilavan activa su Pared de luz dejando las flechas incrustadas en ella, pero de pronto desde el piso una roca puntiaguda atraviesa al lobo albino, lo cual provoca que se desvanezca la cúpula de luz, Sherazad con un movimientos de manos hace que la roca vuelva a la tierra, mientras Greywolf toma a su amigo, el cual se desangraba, Dilavan con dificultad para hablar le dice al lobo gris.
Dilavan: El brillo yace en la esperanza.
Sin entender las palabras, le responde.
Greywolf: No hables, te sacare de aquí.
Una inocente sonrisa se le forma al lobo albino, el cual dice.
Dilavan: Advierte a los demás.
Al terminar de decir aquello, empuja al lobo gris, el cual cae colina abajo rodando, finalmente cae de rodillas en la nieve y ve como los elfos se dirigen hacia él.
Dilavan: Lo siento… Greywolf.
Continuara…
Capitulo 1 - El Lamento Del Heroe N°15
Ya amanecía en Icefall, Dilavan y Greywolf estuvieron esquivando patrullas de elfos durante la noche, lo cual los dejaba exhaustos, pero lo peor era que mientras más se acercaban al lago de cristal, cada vez aumentaban el numero de elfos, el lobo gris escondido junto a Dilavan, le dice a este.
Greywolf: Dilavan, a este ritmo nunca llegaremos al maldito lago.
Dilavan: Lo sé, debemos crear alguna distracción si es que queremos pasar.
En ese momento una patrulla de elfos pasaba por los alrededores, la cual era seguida por otro grupo de elfos, los que llevaban como prisioneros nada más ni menos que yetis.
Elfo Soldado: ¡Muévanse Bastardos!
El elfo a latigazos los animaba de un modo poco agradable a moverse más rápido, los yetis al sentir los latigazos, lo único que les quedaba era obedecer, los licántropos al ver aquello dicen.
Greywolf: Hay esta nuestro pasaje.
Dilavan: Los deben de llevar hacia algún lado.
Los licántropos sigilosamente siguen a la caravana, mientras tanto en Bronze Hand.
De pronto se escucha un “Toc, Toc” en la puerta de la casa del comisario, después de insistir un rato, la puerta se abre desde donde se asoma Raze bostezando.
Raze: ¿Qué pasa? ¿Nos atacan magos de pesadillas?
Al res fregarse los ojos, ve claramente al padre de Bride acompañado de la madre de Leth y de los padres de Pix.
Raze: Ah… son ustedes, estas no son horas para molestarme.
Roger: Lo sentimos comisario, pero es algo urgente, nuestros hijos no han aparecido desde ayer… yo cuando apenas cerré la taberna, fui hacia las casas de los demás solo obteniendo la misma pregunta.
Raze: Pero deben de estar haciendo alguna maldad dentro de la ciudad, además recuerden que hay restricción para salir de la ciudad…
Antes de seguir es interrumpido por Roger, el que dice.
Roger: Lo sabemos, pero nunca había pasado esto.
El comisario todavía con sueño dice.
Raze: No se preocupen, la primera orden que daré cuando llegue, será que los busquen de inmediato.
Algo tranquilizados los padres de los jóvenes le agradecen y se van, al cerrar la puerta, Raze dice.
Raze: Esos mocosos.
Recordando aquella vez que esos granujas habían ensuciado su uniforme preferido, granujas pensó de nuevo cuando se dirigía a lavarse la cara.
Raze: Es hora de trabajar.
Icefall.
La caravana con los yetis aprisionados llegaban a una especie de puesto de avanzada en donde los recibe el encargado del lugar.
Mago Elfo: Ahora enciérrenlos en aquel lugar.
El cual apuntaba a una bodega, los licántropos escondidos dicen.
Greywolf: Deben tener a más de esos allá dentro.
Dilavan: Es lo más probable, pero para que los querrán.
Observando desde lejos, escuchan como el mago elfo daba órdenes a los demás soldados.
Mago Elfo: Vamos, Vamos, muevan sus culos, El Lord Ministro necesita nuevos conejillos de indias.
Pero de pronto escucha a alguien decir.
Greywolf: ¡Hey! Idiota, me gusto la idea ¿Dónde me anoto?
Boquiabierto el mago grita.
Mago Elfo: ¡Imbéciles ataquen!
Sin embargo desde la bodega salen docenas de yetis enfurecidos, los cuales se abalanzan en contra de los elfos, entre gritos y escudos rotos, Dilavan sale desde la bodega.
Greywolf: Vamos deprisa.
Siguiendo al lobo de la garra de metal, Dilavan y él, ven como los yetis causan un gran alboroto, el cual llama la atención de las patrullas cercanas, con el camino ya despejado, los licántropos corren a toda velocidad hacia la colina.
Ya al subir a la colina, Dilavan y Greywolf quedan helados al ver como el castillo de cristal flotaba sobre el legendario lago de cristal.
Dilavan: ¡Pero que han hecho! Ese maldito castillo debería de estar hundido en el fondo del lago.
Una idea le paso por la mente, como si fuera la mismísima muerte lo que le metía tal idea.
Greywolf: ¿Qué pasa?
Dilavan: Si volvió el castillo… significa que él volvió tambien.
Sumamente angustiado por la expresión de su amigo, el lobo gris dice.
Greywolf: ¡Por un demonio! ¡Dime de quien hablas!
Dilavan: Del señor del hielo.
Un silencio casi sepulcral se apodero del momento, pero es rápidamente quebrado por una familiar voz.
“Yo no me preocuparía por eso”
Al girar para ver quién era, ven como el guardián de tierra Sherazad aparece junto a una gran cantidad de soldados elfos, quienes acorralan a los licántropos.
Continuara…
Greywolf: Dilavan, a este ritmo nunca llegaremos al maldito lago.
Dilavan: Lo sé, debemos crear alguna distracción si es que queremos pasar.
En ese momento una patrulla de elfos pasaba por los alrededores, la cual era seguida por otro grupo de elfos, los que llevaban como prisioneros nada más ni menos que yetis.
Elfo Soldado: ¡Muévanse Bastardos!
El elfo a latigazos los animaba de un modo poco agradable a moverse más rápido, los yetis al sentir los latigazos, lo único que les quedaba era obedecer, los licántropos al ver aquello dicen.
Greywolf: Hay esta nuestro pasaje.
Dilavan: Los deben de llevar hacia algún lado.
Los licántropos sigilosamente siguen a la caravana, mientras tanto en Bronze Hand.
De pronto se escucha un “Toc, Toc” en la puerta de la casa del comisario, después de insistir un rato, la puerta se abre desde donde se asoma Raze bostezando.
Raze: ¿Qué pasa? ¿Nos atacan magos de pesadillas?
Al res fregarse los ojos, ve claramente al padre de Bride acompañado de la madre de Leth y de los padres de Pix.
Raze: Ah… son ustedes, estas no son horas para molestarme.
Roger: Lo sentimos comisario, pero es algo urgente, nuestros hijos no han aparecido desde ayer… yo cuando apenas cerré la taberna, fui hacia las casas de los demás solo obteniendo la misma pregunta.
Raze: Pero deben de estar haciendo alguna maldad dentro de la ciudad, además recuerden que hay restricción para salir de la ciudad…
Antes de seguir es interrumpido por Roger, el que dice.
Roger: Lo sabemos, pero nunca había pasado esto.
El comisario todavía con sueño dice.
Raze: No se preocupen, la primera orden que daré cuando llegue, será que los busquen de inmediato.
Algo tranquilizados los padres de los jóvenes le agradecen y se van, al cerrar la puerta, Raze dice.
Raze: Esos mocosos.
Recordando aquella vez que esos granujas habían ensuciado su uniforme preferido, granujas pensó de nuevo cuando se dirigía a lavarse la cara.
Raze: Es hora de trabajar.
Icefall.
La caravana con los yetis aprisionados llegaban a una especie de puesto de avanzada en donde los recibe el encargado del lugar.
Mago Elfo: Ahora enciérrenlos en aquel lugar.
El cual apuntaba a una bodega, los licántropos escondidos dicen.
Greywolf: Deben tener a más de esos allá dentro.
Dilavan: Es lo más probable, pero para que los querrán.
Observando desde lejos, escuchan como el mago elfo daba órdenes a los demás soldados.
Mago Elfo: Vamos, Vamos, muevan sus culos, El Lord Ministro necesita nuevos conejillos de indias.
Pero de pronto escucha a alguien decir.
Greywolf: ¡Hey! Idiota, me gusto la idea ¿Dónde me anoto?
Boquiabierto el mago grita.
Mago Elfo: ¡Imbéciles ataquen!
Sin embargo desde la bodega salen docenas de yetis enfurecidos, los cuales se abalanzan en contra de los elfos, entre gritos y escudos rotos, Dilavan sale desde la bodega.
Greywolf: Vamos deprisa.
Siguiendo al lobo de la garra de metal, Dilavan y él, ven como los yetis causan un gran alboroto, el cual llama la atención de las patrullas cercanas, con el camino ya despejado, los licántropos corren a toda velocidad hacia la colina.
Ya al subir a la colina, Dilavan y Greywolf quedan helados al ver como el castillo de cristal flotaba sobre el legendario lago de cristal.
Dilavan: ¡Pero que han hecho! Ese maldito castillo debería de estar hundido en el fondo del lago.
Una idea le paso por la mente, como si fuera la mismísima muerte lo que le metía tal idea.
Greywolf: ¿Qué pasa?
Dilavan: Si volvió el castillo… significa que él volvió tambien.
Sumamente angustiado por la expresión de su amigo, el lobo gris dice.
Greywolf: ¡Por un demonio! ¡Dime de quien hablas!
Dilavan: Del señor del hielo.
Un silencio casi sepulcral se apodero del momento, pero es rápidamente quebrado por una familiar voz.
“Yo no me preocuparía por eso”
Al girar para ver quién era, ven como el guardián de tierra Sherazad aparece junto a una gran cantidad de soldados elfos, quienes acorralan a los licántropos.
Continuara…
Capitulo 1 - El Lamento Del Heroe N°14
Sobre la nieve, Greywolf veía su sangre caer a ella, y como una hoja que caía de la rama de un árbol en pleno otoño, las siguientes palabras eran secuestradas por el viento hasta solo perderse en la nada.
Greywolf: Por que...
Momentos más atrás.
Dilavan escuchaba como Greywolf insultaba al conejo, pero en ese momento nota movimientos en uno de los pinos, de donde sale disparada una flecha la cual casi impacta en el lobo gris y con un suspiro Dilavan exclama “Pared de luz”, acto seguido los licántropos ven como las flechas quedan incrustadas en la cúpula de luz.
Al cesar la lluvia de flechas, Dilavan Y Greywolf cruzan miradas, mientras tanto los arqueros elfos, escondidos seguían apuntando hacia la cúpula, sin embargo la cúpula de luz se desvanece en ese momento dejando perplejos a los elfos.
Arquero: Pero qué demonios…
Uno de los elfos decía, al ver como la cúpula al desaparecer dejaba a la vista el lugar sin la presencia de los licántropos.
Uno de los elfos daba señales a los demás, de los cuales dos arqueros salieron de su escondite para ir a verificar el lugar, al acercarse lo suficiente le señalan a los demás que se esfumaron, pero de pronto uno de los elfos siente como se mueve la nieve y de sorpresa de entre ella sale el lobo gris gritando “Arrase” seguido de figuras negras con forma del licántropo gris.
Arquero: Disparen.
Los dos elfos son asesinados por el lobo gris, mientras que Dilavan sale del escondite y dice “Corte de aire” con lo cual hace un movimiento con su espada en el aire, la cual provoca una ráfaga que impacta en uno de los arqueros, sin dejar de lanzar flechas los elfos eran aniquilados por las sombras del lobo gris.
Hasta que solo queda un elfo aturdido por la técnica de espada del lobo albino, el cual amenaza al elfo con su espada poniendo el filo de ella en su cuello.
Dilavan: Habla elfo ¿Qué demonios pretenden hacer en Icefall?
Una sonrisa sarcástica se le dibuja al elfo el cual responde ante la pregunta.
Arquero: ¡¡No le daré explicaciones a un impuro como tú, bestia!!!
El lobo gris de la garra de metal al escuchar aquello, le entierra la espada en la pierna provocándole un grito de dolor al elfo.
Greywolf: Sera mejor que respondas o hare de nuestra pequeña conversación algo más agradable.
Mientras decía aquello, este le enterraba aun más la espada en la pierna.
Con dificultad para hablar por el dolor, el elfo dice.
Arquero: Lo único que deberían saber, es que pronto todo este corrupto mundo será purificado, borrando a bastardos como ustedes para siempre.
Aun mas enfadado por la respuesta, Greywolf intenta matarlo pero es detenido por Dilavan.
Dilavan: No será necesario que hagas eso.
Greywolf: Informara de nuestra presencia.
Dilavan: Da igual, tengo la sensación de que ya saben de nuestra presencia.
Al alejarse del malherido elfo, los licántropos oyen decir al elfo.
Arquero: ¡¡No me pueden dejar aquí!!
Greywolf al darse vuelta le responde.
Greywolf: Bueno señor “pureza” mándale saludos de mi parte a los yetis.
Con lo dicho siguieron su camino, solo oyendo a sus espaldas los insultos del elfo, lo que cada vez se oían más débiles.
Greywolf: Se han vuelto locos, desde cuando han sido tan hostiles.
Dilavan: Creo que tiene que ver con lo que encontraremos más adelante y espero que no sea lo que estoy pensando.
Bronze Hand.
Al interior de la taberna “El Enano Gruñón”, el bufón llamado Verlin tomaba de su leche helada, mientras veía como la gente del lugar bebía y reía, “Idiotas” pensó, pero de pronto un humano pasado de copas le dice.
Borracho ¡HEY! ¡BUFON! ¿Por qué no nos diviertes?
Mirando a la gente animándolo, Verlin suspira y dice.
Verlin: Bien, bien, por ser una ciudad tan encantadora, les contare una pequeña historia.
Mirando de reojo al vagabundo empieza su historia.
Hace mucho tiempo, en un reino muy lejano, en donde fue cuna de los más grandes caballeros que alguna vez existieron, de entre los cuales uno brillaba con más intensidad que del resto, su nombre era Sir Tristán, el más querido y respetado de todos, el cual la vida le sonreía, incontables hazañas se cuentan de él sin embargo no les contare hazañas sino la mejor parte, el cómo alguien paso de tenerlo todo a nada, Oh Destino, el sí que era afortunado, cuando iba a alguna guerra, su corazón latía con más fuerza al saber que su amada lo esperaba, pero como saben la rueda del destino sube como también baja, al estar tan ocupado yendo a batallas, olvido lo más importante, el amor, un día regresaba de alguna batalla o algo por el estilo solo para tener la noticia de que su amada se había ido con otro, enfurecido los busca, al encontrarlos, le dice lo importante que es para él, pero ya era tarde ella se había enamorado del otro caballero, cegado por el despecho asesina a su rival y en contra de su voluntad se lleva a su amada de vuelta a su hogar, que cruel eres Destino, ella al estar sola se suicida, Oh Destino, el ahora pobre caballero había asesinado a uno, sino a dos al romperle el corazón a la única persona que lo amo en verdad, pero bueno, el rey al enterarse, lo destierra quitándole su honor, su gloria, sino también haciéndole pedazos sus manos para que nunca pudiera volver a empuñar una espada en su vida…
De pronto el vagabundo se levanta y sale de la taberna, el bufón al ver aquello sonríe y dice apresuradamente.
Verlin: Y ya deben de adivinar el resto, todos vivieron muy felices.
Saliendo de la taberna oye los insultos por el final.
Al salir ve como el vagabundo se va del lugar, el bufón se acerca a un callejón oscuro y dice.
Verlin: Síguelo, no quiero sorpresas.
De la penumbra del callejón dos ojos brillan en la oscuridad.
Continuara…
Greywolf: Por que...
Momentos más atrás.
Dilavan escuchaba como Greywolf insultaba al conejo, pero en ese momento nota movimientos en uno de los pinos, de donde sale disparada una flecha la cual casi impacta en el lobo gris y con un suspiro Dilavan exclama “Pared de luz”, acto seguido los licántropos ven como las flechas quedan incrustadas en la cúpula de luz.
Al cesar la lluvia de flechas, Dilavan Y Greywolf cruzan miradas, mientras tanto los arqueros elfos, escondidos seguían apuntando hacia la cúpula, sin embargo la cúpula de luz se desvanece en ese momento dejando perplejos a los elfos.
Arquero: Pero qué demonios…
Uno de los elfos decía, al ver como la cúpula al desaparecer dejaba a la vista el lugar sin la presencia de los licántropos.
Uno de los elfos daba señales a los demás, de los cuales dos arqueros salieron de su escondite para ir a verificar el lugar, al acercarse lo suficiente le señalan a los demás que se esfumaron, pero de pronto uno de los elfos siente como se mueve la nieve y de sorpresa de entre ella sale el lobo gris gritando “Arrase” seguido de figuras negras con forma del licántropo gris.
Arquero: Disparen.
Los dos elfos son asesinados por el lobo gris, mientras que Dilavan sale del escondite y dice “Corte de aire” con lo cual hace un movimiento con su espada en el aire, la cual provoca una ráfaga que impacta en uno de los arqueros, sin dejar de lanzar flechas los elfos eran aniquilados por las sombras del lobo gris.
Hasta que solo queda un elfo aturdido por la técnica de espada del lobo albino, el cual amenaza al elfo con su espada poniendo el filo de ella en su cuello.
Dilavan: Habla elfo ¿Qué demonios pretenden hacer en Icefall?
Una sonrisa sarcástica se le dibuja al elfo el cual responde ante la pregunta.
Arquero: ¡¡No le daré explicaciones a un impuro como tú, bestia!!!
El lobo gris de la garra de metal al escuchar aquello, le entierra la espada en la pierna provocándole un grito de dolor al elfo.
Greywolf: Sera mejor que respondas o hare de nuestra pequeña conversación algo más agradable.
Mientras decía aquello, este le enterraba aun más la espada en la pierna.
Con dificultad para hablar por el dolor, el elfo dice.
Arquero: Lo único que deberían saber, es que pronto todo este corrupto mundo será purificado, borrando a bastardos como ustedes para siempre.
Aun mas enfadado por la respuesta, Greywolf intenta matarlo pero es detenido por Dilavan.
Dilavan: No será necesario que hagas eso.
Greywolf: Informara de nuestra presencia.
Dilavan: Da igual, tengo la sensación de que ya saben de nuestra presencia.
Al alejarse del malherido elfo, los licántropos oyen decir al elfo.
Arquero: ¡¡No me pueden dejar aquí!!
Greywolf al darse vuelta le responde.
Greywolf: Bueno señor “pureza” mándale saludos de mi parte a los yetis.
Con lo dicho siguieron su camino, solo oyendo a sus espaldas los insultos del elfo, lo que cada vez se oían más débiles.
Greywolf: Se han vuelto locos, desde cuando han sido tan hostiles.
Dilavan: Creo que tiene que ver con lo que encontraremos más adelante y espero que no sea lo que estoy pensando.
Bronze Hand.
Al interior de la taberna “El Enano Gruñón”, el bufón llamado Verlin tomaba de su leche helada, mientras veía como la gente del lugar bebía y reía, “Idiotas” pensó, pero de pronto un humano pasado de copas le dice.
Borracho ¡HEY! ¡BUFON! ¿Por qué no nos diviertes?
Mirando a la gente animándolo, Verlin suspira y dice.
Verlin: Bien, bien, por ser una ciudad tan encantadora, les contare una pequeña historia.
Mirando de reojo al vagabundo empieza su historia.
Hace mucho tiempo, en un reino muy lejano, en donde fue cuna de los más grandes caballeros que alguna vez existieron, de entre los cuales uno brillaba con más intensidad que del resto, su nombre era Sir Tristán, el más querido y respetado de todos, el cual la vida le sonreía, incontables hazañas se cuentan de él sin embargo no les contare hazañas sino la mejor parte, el cómo alguien paso de tenerlo todo a nada, Oh Destino, el sí que era afortunado, cuando iba a alguna guerra, su corazón latía con más fuerza al saber que su amada lo esperaba, pero como saben la rueda del destino sube como también baja, al estar tan ocupado yendo a batallas, olvido lo más importante, el amor, un día regresaba de alguna batalla o algo por el estilo solo para tener la noticia de que su amada se había ido con otro, enfurecido los busca, al encontrarlos, le dice lo importante que es para él, pero ya era tarde ella se había enamorado del otro caballero, cegado por el despecho asesina a su rival y en contra de su voluntad se lleva a su amada de vuelta a su hogar, que cruel eres Destino, ella al estar sola se suicida, Oh Destino, el ahora pobre caballero había asesinado a uno, sino a dos al romperle el corazón a la única persona que lo amo en verdad, pero bueno, el rey al enterarse, lo destierra quitándole su honor, su gloria, sino también haciéndole pedazos sus manos para que nunca pudiera volver a empuñar una espada en su vida…
De pronto el vagabundo se levanta y sale de la taberna, el bufón al ver aquello sonríe y dice apresuradamente.
Verlin: Y ya deben de adivinar el resto, todos vivieron muy felices.
Saliendo de la taberna oye los insultos por el final.
Al salir ve como el vagabundo se va del lugar, el bufón se acerca a un callejón oscuro y dice.
Verlin: Síguelo, no quiero sorpresas.
De la penumbra del callejón dos ojos brillan en la oscuridad.
Continuara…
Capitulo 1 - El Lamento Del Heroe N°13
La regla del diablo, si crees que la situación en la que estas ya no puede ser peor, yo que tu lo pensaría dos veces.
Bride, Leth y Pix con la alegría de creer que todo había terminado se encuentran con la desagradable cara del capitán elfo.
Bride: No puede ser.
Capitán Elfo: Llévenselos.
Mientras les daba la orden a sus soldados, mira hacia atrás y dice.
Capitán Elfo: Ahora sellen el lugar.
Uno de sus hombres asentía y se dirigía a la entrada con algunos explosivos, mientras que Bride y los demás eran encadenados.
Leth: ¡¡Quita tus manos!!
Pix: El martillo, noooo.
Cuando se lo quitaban Pix pensó, lo que fácil viene, fácil se va, en ese momento Bride le dice al capitán elfo.
Bride: ¡¡Suéltanos!!
Al escuchar aquello el elfo hojeaba los papeles que había obtenido del autómata y sin prestarle mucha atención dice.
Capitán Elfo: Lleven a los prisioneros al campamento, ahora si me disculpan tengo asuntos que atender.
Guardando los papeles en el bolsillo se sube a su caballo y se pierde entre los árboles, después de aquello Bride, Leth y Pix eran llevados a la parte trasera de un carruaje, la cual partió al tener a sus ocupantes arriba, al sentir que el
carruaje se movía Leth dice.
Leth: ¿Qué nos harán?
Bride sin mucho ánimo dice.
Bride: Eso es lo que también me pregunto…
El carruaje al alejarse del lugar, solo se oye un estruendo, seguido de los galopes de los jinetes que los escoltaban.
Bronze Hand.
La luna ya se posaba por encima de la ciudad, dándole el guiño, las tabernas empezaban a abrir sus puertas para todo aquel que quería matar el tiempo, pero entre todas las tabernas que había una destacaba en aquella noche.
En la entrada de la taberna se podía apreciar un cartel, el cual decía “El Enano Gruñón”, en su interior se podía sentir el olor a embriaguez barata y a indecencia pero para Roger, el padre de Bride, eso le daba de comer.
“Cantinero”
Roger: Voy.
Donde estarás muchacho, ya oscureció, pensaba su padre, sin embargo de pronto un extraño personaje entra en el lugar, dejando el lugar en silencio y ganándose todas las miradas de los presentes, este dice.
Verlin: ¿Qué pasa, nunca han visto a un bufón emborracharse?
Y como por arte de magia todos vuelven a sus asuntos, mientras el bufón caminaba hacia el mostrador, dice entre dientes.
Verlin: Idiotas.
El padre de Bride se acerca a él y le dice.
Roger: Bueno amigo ¿Qué tomaras?
Verlin: Leche helada por favor.
Roger: Hahaha, Que gracioso es.
El bufón algo irritado contesta.
Verlin: Hablaba en serio.
El cantinero algo sorprendido por la respuesta, responde.
Roger: Este… iré a buscársela de inmediato.
Verlin: Gracias.
(Con su típica sonrisa burlona)
Mientras Roger iba hacia la cocina a buscar el extraño pedido, en un susurro dice.
Roger: Malditos excéntricos.
Al estar solo, Verlin echa una mirada furtiva al rincón de la taberna, en donde ve a un humano sentado en aquel lugar con un aspecto que dejaba mucho que desear.
Verlin: Jejeje.
Icefall.
La legendaria tierra helada. La cual en un tiempo pasado era imposible cruzar sus dominios, pero los tiempos cambian, en la pura estepa congelada, Greywolf y Dilavan , habían recorrido varios kilómetros desde aquella vez cuando se refugiaron en aquel pueblo fantasma en donde despertaron algunos desagradables recuerdos del viejo licántropo albino.
En ese momento el lobo gris de la garra de metal temblaba por el frio, gruñendo le dice a Dilavan.
Greywolf: Como odio este lugar.
El lobo albino sin poder guardar una risotada, ve como el lobo gris dice.
Greywolf: ¿Qué es lo gracioso?
Dilavan: Hahaha, es que nunca imagine verte así.
Greywolf: ¿Cómo?
Dilavan: Como un indefenso anciano.
Greywolf se imagino lo que debía de estar viendo, y al hacerlo le causo algo de risa también, como pasa el tiempo pensó.
Poco a poco dejaban el desértico paraje y empezaron a adentrarse cada vez a un paisaje abundante de pinos, los cuales estaban en sus puntas cubiertos de nieve, el cual les daba un toque único al lugar.
Mientras caminaban oyen el crujir de unas ramas llamándole la atención de inmediato, Dilavan con una mano señalaba en donde se había sido el ruido, mientras que Greywolf se preparaba empuñando el mango de su espada, sin embargo para sorpresa, era solo un conejo, al ver aquello el lobo gris dice.
Greywolf: Maldito conejo.
Al bajar la guardia, sin previo aviso una flecha casi le da en el rostro, la cual quedo incrustada en un árbol cercano, al mirar hacia arriba, el lobo gris grita.
Greywolf: ¡¡Emboscada!!
En ese instante una lluvia de flechas caía sobre los licántropos.
Continuara…
Capitulo 1 - El Lamento Del Heroe N°12
Corriendo a través de los pasillos, les seguía el rastro, todavía estaba fresco, ya estaban cerca… muy cerca.
Después de un rato, pasaba por un salón con armaduras incompletas, al acercarse a una de estas que estaba desparramada en el suelo, sintió el aroma de una de sus presas.
Escondido desde las sombras veía como uno de los elfos cuidaba de los tres muchachitos, de pronto sus ojos de lobo feral se prendieron y se lanzo, logrando morder el cuello del pobre elfo y en ese momento recordó la sonrisa del bufón.
Anonadados, Bride, Leth y Pix miraban como el soldado con un grito sordo desaparecía entre la oscuridad del pasillo, pero no era todo, atrás de ellos, otro de los soldados chillaba pidiéndole ayuda a su capitán.
Soldado Elfo: ¡¡AYUDAME!!
El Jefe Elfo con una expresión fría le dio la espalda y pasando por al lado de los jóvenes, deja el cuarto.
Soldado Elfo: ¡¡NOOOOOOOOO!!!!
Entonces solo se oyó la sierra de la armadura cortar al pobre diablo y lanzando la parte superior del elfo a una de las paredes, la armadura movió su yelmo en dirección hacia los jóvenes, acto seguido Bride atino a decir.
Bride: ¿Qué demonios es eso?
Pix casi sin aliento responde.
Pix: Un autómata.
En ese instante los ojos artificiales del autómata se prenden.
Bride: ¡¡MIERDA, CORRAN, CORRAN!!!
Los jóvenes sin pensarlo dos veces corren como nunca lo habían hecho antes, pero al correr por el pasillo, Leth tuvo la sensación de estar pisando algo húmedo, al llegar a la sala de las forjas, se dio cuenta lo que había pisado en el pasillo, un rastro de sangre yacía en el piso como si al soldado lo hubieran arrastrado, pero no era tiempo de pensar en ello.
Justo detrás de ellos, el autómata hacia aparición, Bride con un grito advierte de la presencia del autómata.
Bride: ¡cuidado!
Por poco logran esquivar el ataque con la sierra, el cual corto unos pilares como si hubiesen sido mantequilla.
Pix: Mierda.
En ese momento Pix queda congelado al ver como el autómata corre hacia él, pero Bride lo empuja salvándolo, sin embargo Bride recibe un golpe, el cual lo lanza contra unas armaduras dejándolo fuera de combate.
Leth: ¡Bride!
El autómata seguía con dirección hacia el enano, el cual se arrastraba por el miedo hasta quedar de espalda a una estatua, al parecer de un enano.
Pix: Esto… no es real.
Al estar frente al enano, la sierra del autómata inicio de nuevo su giro, augurando el desenlace final.
Leth desesperada ve como su amigo está a punto de ser mutilado, pero con valentía toma un escudo y con el golpea la parte de atrás del autómata, al sentir el golpe este como si nada golpea a la elfa, rompiéndole el escudo y lanzándola lejos.
Mientras sucedía aquello, Pix ve la inscripción de la estatua, la que decía “No existe esperanza en los lamentos, entonces deja de lamentarte y se la esperanza. Lord Masfor, Héroe enano, defensor de Bronze Hand, murió valerosamente en la batalla del palacio de cristal.”
En ese momento un filamento de su alma se prendió y como una reacción en cadena su alma se encendió y de su interior se oyó, “Yo seré la esperanza entonces.”
Que tonto se hubiera dicho sentando en su casa al pensar en ello tal vez, pero que oportunidad tenían tres jóvenes contra tal enemigo, pero al demonio.
Moviéndose hacia un lado, logra esquivar la sierra, la cual destruyo la estatua, cayendo la cabeza de esta a los pies de Pix, mirándola dice en un susurro, “Gracias.”
Tomando distancia el enano trata de de pensar que hacer, pero de pronto desde el autómata se escucha los engranajes de su interior crujir y como por arte de magia su pechera se abre, desde donde dispara un gancho, el cual logra quedar enganchado en la cintura del enano, acto seguido Pix era arrastrado hacia la armadura oxidada.
“Mierda, mierda no puedo sacarme esto” pensó Pix, tratando de oponer resistencia, veía como cada vez se acercaba a su final, pero de pronto ve el martillo de la estatua a su alcance, al tomarlo siente una extraña sensación, como si se volviera su peso al de una pluma, pero ya estaba al alcance del autómata y con decisión grita.
Pix: ¡¡VAMOS MALDITA OJALATA!!!
Empuñando con fuerza el martillo corre hacia la armadura oxidada y con toda su fuerza ataca, en su interior ya no tenía miedo, si este era el final, lo haría con estilo.
De pronto el martillo impacta la pechera del autómata, los engranajes empezaron a volar por los aires, en ese instante el brillo artificial se desvanecía.
Al ver al autómata en el suelo, frenético Pix grita.
Pix: ¡¡Lo hice, lo hice!!
Al calmarse corre en ayuda de sus amigos, lo cuales ya recobraban el conocimiento, después de que Pix explicara lo sucedido, Bride y compañía siguieron los pasos ensangrentados del Capitán Elfo.
Luego de unos momentos lograron divisar luz al final de unos de los corredores, habían encontrado la salida, pero su alegría se vio desvanecida al ver oír.
Capitán Elfo: Que ratas más persistentes.
El Jefe Elfo los miraba junto a una docena de soldados delante de algunos árboles.
Continuara…
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