viernes, 20 de mayo de 2011

Greywolf El Oscuro N°7

En una noche como cualquier otra, en donde el pasado, el presente y el futuro se entrelazan y forman a uno solo, un licántropo gris se encontraba apoyado en una pared empuñando  firmemente su espada esperando el gran fínale.

Greywolf con sus sentidos al máximo pudo apreciar el viento rozar su rostro, el color vivo de las llamas, el silencioso lugar ¿a caso esto era la calma antes de la tormenta?... tal vez así lo era.

Ya era hora, a lo lejos aparecieron Arter escoltado por dos caballeros negros, con paso decidido Greywolf fue a su encuentro.

Miren al lobo gris caminando hacia su destino… ¿podrá cobrar la vieja deuda? Destino, destino, eres tan cruel a veces.

Al estar a unos metros del vampiro, Greywolf queda mirándolo fijamente a los ojos y apretando aun más la empuñadura de su espada oye al vampiro decirle.

Arter: no te ves muy bien… ¿Necesitas una mano?

Arter: hahaha… lo siento, no pude evitarlo.

Arter: vamos, aquí hay un caballo para ti.

El lobo gris sin despegarle la mirada le dice.

Greywolf: no será necesario… hijo de puta.

Sin aviso alguno el lobo gris usa la técnica ¡Arrase! Y a una velocidad increíble mata al caballo del vampiro, el cual cae junto a su jinete al suelo, bien, había ganado algo de tiempo y con otro Arrase asesina a los dos caballeros negros que escoltaban al vampiro, al ver hacia Arter, observa como el vampiro se levanta y sacude su abrigo, pero ya no con la sonrisa en el rostro este le dice.

Arter: Supongo que tarde o temprano recobrarías la memoria, todas esas horas de tortura desperdiciadas.

Greywolf: ¿Torturas? De que hablas maldito idiota.

Arter: hahaha… ¿acaso te tragaste la hermosa historia de que los licántropos ferales perdían la memoria?

Arter: ¡Nosotros te quitamos la memoria! Todavía recuerdo como día y noche hacíamos gritar a un marica en una de las tantas recreativas estancias, qué tiempos aquellos.

Arter: Sabes, siempre quise decirte que disfrute asesinar a tu hijo en frente tuyo… jejeje.

Arter: ¿Ahora qué harás?  ¿Llorar? ¡HAHAHA!

El lobo gris después de oír toda esa basura, seguía mirando al vampiro a los ojos y apuntando su espada hacia él dice.

Greywolf: ¿Ya terminaste?

Ahora.

En un bosque en las cercanías de la ciudad Bronze Hand, el lobo gris de la garra de metal hablaba con el guardián de tierra.
Sherazad: ahora viejo amigo, necesito un favor.

Greywolf: Ehm, ¿Cuál sería?

Sherazad: necesito que vayas al lago de cristal y veas que hacen los elfos en ese lugar.

Greywolf: ¿Elfos?

Sherazad: exacto… todavía yace en el lago el castillo, el cual alguna vez albergo a la espada única.

Greywolf: se lo de la espada única, pero porque no mandas a tu pajarraco a investigar.
(Mirando al soberbio halcón)

Sherazad: tiene otro trabajo…

Greywolf: está bien, de todos modos me moría del aburrimiento.

Sherazad: gracias, ahora debo irme, nos veremos de nuevo.

Una gran nube de polvo se levanto, al disiparse la nube solo se encontraban el lobo gris y el halcón.

Greywolf: lago de cristal… ¿Dónde quedaba?

Greywolf: … ¡Dilavan! Creo que le hare una visita a ese pobre anciano.

Y así el lobo gris inicia su travesía… pero en algún remoto lugar, se encontraba el guardián de tierra, el cual parecía hablar con alguien más.

¿???: ¿Ya va en camino?

Sherazad: Si… todo sigue como debería ser.

¿???: Bien… pronto todo acabara.

¿???:¡¡ HAHAHA!!!

Pasado.

El lobo gris apuntaba con su espada al vampiro, el cual con una sonrisa se lanza en contra de Greywolf, antes de llegar a el desenfunda sus dos espadas y dice ¡Flamas Del Purgatorio! Incrustando las espadas en el suelo, provoca una fisura en la tierra la cual desprendía fuego a su paso.

El lobo gris logra esquivar por poco la fisura, pero al ver de nuevo hacia el vampiro este ya se encontraba al frente de él, Arter con la empuñadura de su espada golpea en el estomago del lobo gris dejándolo sin aire y con su otra espada le da un pequeño corte a propósito en uno de sus brazos, al alejarse del lobo gris le dice.

Arter: jejeje.

Greywolf no podía darse el gusto de quedarse atrás y con un Arrase arremete en contra del vampiro pero para sorpresa del lobo gris su ataque fue esquivado, con impotencia grita ¡Maldición! Luego de aquello enfunda su espada y le grita al vampiro.

Greywolf: Nunca perdonare lo que hiciste… ¡NUNCA!

Con una cara rabiosa y con la intensidad de sus ojos rojos, todo decía que esa noche volvería a ser un lobo feral otra vez, sin embargo al ver aquello el vampiro algo decepcionado dice.

Arter: Esperaba más de ti… Greywolf.

Arter: La misma vieja historia…

El vampiro abre su abrigo como aquella noche y dice ¡Horda de la medianoche! Cientos de murciélagos atacan al lobo gris, intentando sacárselas de encima lanza manotazos sin resultado alguno, al ver que no funciono eso, se lanza en contra del vampiro, el cual fácilmente lo esquiva y con su espada ataca a la espalda del lobo gris, pero Arter nota que Greywolf sonreía, en ese instante el lobo gris sabia que lo atacaría de esa forma y desenfundando rápidamente su espada se la clava en uno de sus brazos, el cual mira y dice.

Arter: ¿Crees que eso bastara? ¡¡¡HAHAHAHA!!!!

Greywolf: ¿Quién dijo que era solamente eso?
¡¡¡¡ESTOCADA EXPLOSIVA!!!!

Arter: ¡¡¡QUEEE!!!!

De repente el filo de la espada del lobo gris brilla y explota llevándose todo el brazo del vampiro.

Arter: ¡¡¡¡¡AHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!

Arter: Maldito bastardo ¡¡¡ ¿Cómo te atreves?!!!

Greywolf: Parece que necesitas más que una mano…

El vampiro al oír eso se enfurece y grita.

Arter: ¡¡¡¡ Eres solo un miserable peón!!!!

Arter: ¡¡¡¡No tienes idea a lo que te enfrentas!!!!

Las heridas del vampiro se cierran y desde su espalda salen dos alas negras, las cuales tapan por un momento al vampiro, al elevarlas dejan ver a un Arter con el brazo que restante con enormes garras.

Arter: ¡¡¡Ahora veras el poder de las pesadillas!!!

Greywolf: ….

A toda velocidad el lobo gris corre hacia uno de los caballeros muertos, sacándole la espada ve como Arter emprende el vuelo y desde el aire eleva su brazo mutante y dice.

Arter: ¡Bola del Rencor!

Una oscura esfera se forma en la palma de la mano del vampiro y al adquirir un gran tamaño este la lanza hacia Greywolf.

Arter: ¡¡¡MUERE!!!!

El lobo gris trata de correr pero la esfera explota cerca de él, provocando una onda expansiva que lanza por los aires al lobo gris, al caer al suelo trata de ver a su alrededor con su vista nublada y sin poder escuchar nada solo logra percibir sombras, varias de ellas a su alrededor, algo estúpido se le viene a la mente, tal vez había muerto pero el ardor de su herida lo devolvió a la realidad, poco a poco sus sentidos volvían, al tratar de levantarse recibe de lleno un golpe que lo manda lejos, algo aturdido ve como Arter lo levanta y le dice.

Arter: Fin del camino.

Mostrando sus colmillos el vampiro se disponía a morderlo en el cuello y chuparle hasta la última miserable gota de sangre, Greywolf al ver su inevitable final se dice a sí mismo.

Greywolf: Lo siento… hijo.

Como en cámara lenta Arter acercaba sus colmillos hacia el cuello del lobo gris, mientras que este ve hacia un lado, logrando ver varias sombras con ojos rojos, al pestañear ve a su hijo, al volver a hacerlo ya no había nada, pero algo en su interior le grita que no era el momento de caer, y con todas sus fuerzas aúlla lo cual provoca que los tímpanos del vampiro exploten, este sin equilibrio lo suelta y cae, Greywolf al liberarse toma la espada del difunto caballero negro y le corta el brazo mutante al vampiro, Arter grita de dolor y trata de volar pero el lobo gris se adelanta y corta una de sus alas, Arter indefenso ríe en el suelo, el lobo gris en ese momento apuntaba hacia su garganta.

Después de unos momentos, Arter ya podía escuchar de nuevo y le dice a Greywolf.

Arter: ¿Qué esperas? Termina con esto.

Greywolf: no te matare, eso no es nada comparado a lo que has hecho.

Arter: hahaha… entonces ¿Qué cosa es peor que la muerte?

Greywolf: digamos… que improvisare.

Con esto dicho golpea al vampiro hasta dejarlo inconsciente,  después de unos momentos o tal vez horas, Arter recobra la conciencia y al ver a su alrededor se haya amarrado con cadenas dentro de un ataúd, por lo que parece sus brazos habían regenerado, no podía hacer nada pero de sorpresa aparece el lobo gris el cual dice.

Greywolf: ¡¡¡Buuu!!!

Arter: ¡¡¡Te maldigo!!!

Con esto dicho el lobo gris cierra el ataúd de metal y lo lanza a un agujero y poco a poco empieza a enterrar al vampiro, hasta por fin dejarlo bajo tierra atrapado por la eternidad.

Antes de irse del lugar desconocido, el lobo gris escupe sobre el lugar y dice.

Greywolf: que disfrutes tu eterno retiro.

Después de unos días.

Un lobo gris caminaba por entre las ruinas de un pueblo que alguna vez albergo a licántropos, una de sus garras era de metal, en ella llevaba un ramo de flores.

A esa hora el sol yacía sentado en el trono del cielo, como haciendo un favor el sol iluminaba haciendo del día, uno agradable y ¿por qué no?…  uno  para despedirse del pasado.

Greywolf de pronto paro y vio a su alrededor solo habían troncos quemados y algo de vegetación, pero en la mente de él habían llamas y cuerpos por doquier, pero no siempre fue así, de pronto recordó cuando los jóvenes jugaban por afuera de las casas, los puestos de vendedores cada uno con su típico grito y a los licántropos que pasaban por ahí, sin embargo ya no había nada de aquello, solo eran fantasmas, de pronto se agacha y deja el ramo de flores en el lugar donde murió su hijo y en donde murió el.

Ya no era el licántropo de los ojos cafés,  era otra persona, ahora solo es Greywolf El Oscuro, al levantarse ve el lugar por última vez y dice.

“Adiós… hijo”

Y perdiéndose en el horizonte inicia su camino hacia la redención.


Ni blanco, ni negro, solo la mezcla de los dos dejando un singular tono… gris.
Greywolf El Oscuro.



Fin.







Avance de Verlin El Bufon.

Un bufón con su andar gracioso corría por un bosque, pero de pronto se detiene para observar hacia uno de sus lados llevándose tal vez no la sorpresa de ver como un hombre lagarto pasaba a toda velocidad por entre los árboles,  con satisfacción se le dibuja una sonrisa en el rostro y dice.

Verlin: Solo somos títeres movidos por los hilos del cruel destino… hahaha.

Riéndose a carcajadas el bufón da media vuelta y se devuelve hacia las ruinas de una antigua ciudad enana…

Seguira en Verlin EL Bufon Nº1.

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