Resguardado por montañas a su alrededor y bajo la tenue luz de la luna yacía el castillo del señor de los vampiros, la infame fortaleza de horror… Despair, la única manera de llegar a él era atravesando las catacumbas del olvido las que eran custodiadas por horrores perdidos en el tiempo, cosas si tienes suerte te llevarían a la locura y si no, bueno, esa es otra historia, pero no estamos aquí para hablar de los destinos turísticos que puede ofrecer esta tierra de pesadillas, si no, contar la historia de Greywolf.
Ya habían pasado varias horas desde que Greywolf dejo el castillo y las catacumbas, afuera de ellas lo esperaban un veintena de caballeros negros.
Caballero: Lord Greywolf, esperamos sus ordenes.
Greywolf: Vamos… hay trabajo que hacer.
Todos montaron sus caballos y cabalgaron por las tierras marchitas, Dreadland, todo alrededor yacía sin vida, solo quedaba el ocaso de alguna vez… una tierra viva .
Lo que no sabe este grupo es que tienen algo en común… algo que los unirá para siempre, mientras tanto el lobo gris estaba inmerso en sus pensamientos, ya hace algún tiempo que ciertas imágenes de su pasado volvían a él, no recordaba mucho, solo el día en que fue encontrado por el vampiro llamado Arter.
Flashback.
Un licántropo bañado en sangre yacía de rodillas y en sus brazos un pequeño lobo estaba sin vida, el fuego danzaba en los alrededores, árboles, casas, todos bailando al ritmo de las llamas.
De los ojos rojos del lobo gris caían lagrimas… lagrimas de culpa.
Desde las llamas, una silueta apareció, con una gran sonrisa un vampiro caminaba hacia él, pero la locura lo reclamó en ese momento… todo se volvió confuso, lo siguiente fue que despertó en el castillo Despair.
En uno de los lados de su cama estaba el vampiro que vio por ultima vez.
???: hasta que despertaste… bienvenido me llamo Arter.
(con tono amigable)
Desorientado el lobo gris le pregunta.
¿En donde estoy?
Arter: en un lugar seguro, te encontré en la locura amigo, casi te pierdes en ella para siempre.
El licántropo no sabia de que diablos hablaba.
Arter: por tu cara puedo deducir que perdiste la memoria, no te preocupes, aquí te ayudaremos a recuperarla de nuevo, tienes suerte ¿sabes? Pocos escapan de ser un licántropo feral.
El vampiro camina hacia la puerta y mira al lobo.
Arter: por el momento te llamaras… Greywolf.
Con esto dicho se va de la habitación.
El licántropo lo único que hace es mirar hacia el techo y antes de perderse en los sueños dice.
Greywolf…
Desde ese día han pasado algunos años.
Greywolf y sus caballeros llegaron alas afueras de una villa, al desmontar dirige su mirada hacia sus hombres y apunta con su brazo hacia la villa.
Greywolf: Quemen todo… no quiero sobrevivientes.
Ahora.
Cerca de la ciudad Bronze Hand se llevaba a cabo una batalla, un mercenario en pie observaba atónito como de la nada aparecieron una veintena de sombras.
Mercenario: ¡QUE DEMONIOS!
El lobo gris con una sonrisa apunta con su brazo al mercenario y dice.
Greywolf: Acábenlo.
Las sombras se abalanzaron en contra del pobre diablo, el mercenario en su desesperación trato de correr, pero todo fue en vano, las sombras lo tenían rodeado, lo que siguió fueron gritos de horror y cientos de golpes provenientes de las sombras dejando echo añicos la gran armadura del mercenario, pero de golpe las sombras desaparecieron, el pobre diablo yacía en el suelo tapándose la cara mientras que el lobo gris de la garra de metal se acercaba a él riéndose.
Greywolf: Hahaha… hace un rato eras bastante rudo ¿Qué te paso ahora?
El mercenario llorando mira al lobo gris y le dice.
Mercenario: No me mates… piedad.
Pasado.
La villa yacía bajo las llamas, cuerpos de inocentes por todos lados podían ser apreciados, pero un sobreviviente veía con terror como un licántropo gris se acercaba a él, el lobo al acercarse lo suficiente lo toma del cuello y lo levanta.
Greywolf: Te Hare una pregunta, segun la respuesta… veré si vives.
Greywolf: ¿Quienes fueron los que se han rebelado?
El humano con miedo en sus entrañas le dice al borde de un paro cardiaco.
Humano: yo… solo… eh escuchado de un licántropo dorado, un humano y un minotauro que han estado defendiendo a las villas… por favor no me mates…
Greywolf: ya veo…
Acto seguido el humano es lanzado a una casa en llamas… el pobre bastardo se pierde entre el fuego.
Greywolf: supongo que tendré que quemar mas villas…
El lobo gris camina hasta perderse en el humo.
Ahora.
Con un suspiro Greywolf le dice al mercenario.
Greywolf: Toma a tu compañero y salgan de mi vista.
El mercenario no la piensa dos veces y huye con su compañero inconciente en su espalda, mientras el lobo de la garra de metal camina hacia un lago que está mas allá de donde esta, el no se da cuenta de que es observado desde el cielo por un soberbio halcón.
Continuara…

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